¡Que bueno es ver a Dios en nuestra vida!
Anímate a ver a Dios obrando en tu debilidad, sanando tu enfermedad, restaurando lo que está roto, trayendo alegría donde hay tristeza.
Tres consejos que me sirvieron para comprobar el verdadero amor:
• Saber esperar (no es tan malo)
• Aprender a obedecer (siempre vas a ser bendecido)
• Aceptar consejos (personas referentes para tu vida)