@sofistaserfista El único que no me molesta es Bélgica, pero emana UCR, Leandro Santoro, quise pero no pude, Gill de los Simpsons, etc. Así que hoy seguramente no pasen.
El capitalismo supuestamente premia a aquellos que producen un servicio o bien útil a la sociedad y siempre vemos exactamente lo opuesto: la gente mas inútil y pelotuda es rica mientras que la gente que trabaja no se, con energía atómica o investigando el cáncer se caga de hambre
El fondo soberano de Noruega supera los US$2 billones, más del doble de su PBI. Más del triple que el nuestro. Lo construyó capturando para el Estado la renta de sus hidrocarburos. Milei, con el RIGI, cede esa renta al capital privado por 30 años.
Estamos más cerca de Nigeria.
El VAR es un reflejo de la época del verdugueo, esta época nefasta donde todo el tiempo te castigan, todo es punitivista para con el otro, donde los tiktoker, instagrammer e youtubers siempre te dicen "¿Siempre desayunaste sentado? ¡Lo estuviste haciendo mal toda tu vida!"
Donde la gente vota para q el otro le vaya mal, donde te ponen un electrocardiograma o un dibujo de un muñequito para anular un gol por esa pasión triste punitivista, tipo: "¿Estabas contento por el gol? Tomá, ahora te lo anulo y te dejo sin nada"
Y lo loco q es la gente se lo traga de buena gana. Dicen: "Offside" y la tele te muestra un dibujo, repito, un dibujo, ni siquiera la imagen real, y la gente se la traga, feliz.
Todo contacto en el área es penal en cámara lenta del VAR, todo pisoton en cámara lenta es tarjeta roja, es decir, no sirve para nada porq distorsiona, en nombre del punitivismo de época, la real realidad. Pero la época dirá: "Son datos, es ciencia, es tecnología" Y la gente feliz porq todo lo manejan un puñado de viejos Ucha de Silicon Valley haciéndoles creer q las cosas solo tienen un sólo sentido, q es el q las corporaciones le dan.
No creo ya que sea útil seguir proponiendo cosas como que VAR actúe sólo dos veces a pedido de los DT o que sólo sirva para actuar en determinadas jugadas reducidas a la imperceptibilidad ocular objetiva del árbitro. Nada de eso va a pasar ni tiene sentido. Nótese que, por el contrario, a cada torneo se suma nueva tecnología. Y así será la curva. Ahora un chip decide lo invisible, lo imperceptible, y será algo normalizado dentro de cuatro años cuando pueda decidirse desde un laboratorio si un tiro al arco en realidad tuvo intención de ser un pase y así anular el gol por confusión de voluntad. Indefectiblemente, en alguna época, será un juego electrónico validado por variantes y algoritmos.
Yo no vi el fútbol que vio mi abuelo y mi hija no ve el fútbol que vi yo, si yo llegara a tener nietos tampoco verán lo que vio ella y así hasta que, por fin, el mundo desaparezca cuando un idiota equivoque de botón.
Lo que hay que decidir, si es que esas cosas se deciden, es hasta donde puede llegar uno. Porque el deporte, como todo, cambia para atraer a más gente, no es que son tontos y estropean las cosas, el que se queda afuera es el que pretende que el fútbol siga teniendo dos arcos. Yo me cuento, seguramente, entre esos, pero yo ya no cuento.
Mientras nos divierta, nos entretenga, aun cuando no nos apasione, ahí seguiremos, atentos al entorno más que al grito de gol, que era una cosa muy linda de gritar.
Y después, ya veremos después.