Dolly l’a écrite avec le cœur et l’a interprétée avec toute sa douceur. Whitney lui a donné cette puissance vocale qui l’a rendue immortelle. Repose en paix Dolly parton❤️
LOS DOCE DEL PATÍBULO
Por Jorge Barraza
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No, no son unos chicos buenos, no toman la leche a las cinco de la tarde ni tienen las mejores notas en la escuela, tampoco los cuadernos más prolijos, pasan de grado con lo justo. Cuesta que se bañen, se pelean con sus primos en las reuniones familiares y a veces vuelven de la esquina con algunos moretones. Pero juegan bien a la pelota, son los mejores del barrio y rara vez pierden un partido. Son los muchachos de esta Selección Argentina. Nos recuerdan a los Doce del Patíbulo, el célebre largometraje de Robert Aldrich con una pléyade de talentos como Lee Marvin, Charles Bronson, John Cassavetes, Telly Savalas, Donald Sutherland, Ernest Borgnine, George Kennedy, Clint Walker… En 1944, el comando norteamericano había decidido una operación ultrasecreta y casi suicida contra el alto mando alemán apostado en Francia, por lo que el mayor Reisman (Lee Marvin) decide afrontarla no con soldados sino con doce prisioneros, unos condenados a la silla eléctrica, otros a cadena perpetua por todo tipo de delitos. Si lograban tener éxito, los primeros se salvarían de la ejecución, los otros quedarían en libertad. Se lanzan en paracaídas, asumen peligros increíbles, se salvan unos a otros y muestran compañerismo, habilidad y coraje en combate.
Esta película de Argentina la encarnan el Dibu Martínez, Otamendi, Tagliafico, Cuti Romero, Paredes, Mac Allister, Lisandro Martínez, Julián, De Paul, Lautaro, Nico González, Montiel… Son los Doce del Patíbulo que tienen la misión de someter al enemigo enfrentando todos los peligros y adversidades. Se juegan la vida, dominan las armas y se desenvuelven con astucia en esa suerte de guerra de guerrillas que presentan los partidos.
“Si fuera argentino le preguntaría al mundo qué hice para que todos me odien”, dice el colega colombiano Marino Millán. Sí, contra el mundo entero, con personalidad, con carácter, con fútbol, con el corazón en la mano otra vez Argentina dio vuelta un partido que parecía imposible y está en la final del mundo. Finalista por séptima vez. Con total limpieza y sin ninguna ayuda, como en los 6 partidos anteriores, derrumbando todas las campañas de conspiración y favoritismos. Argentina ganó sus 7 partidos con absoluta justicia, anotando 19 goles. Y con enorme humildad. Nunca, en este Mundial, un jugador albiceleste hizo una declaración arrogante ni tuvo un gesto fuera de lugar en la cancha.
Habíamos quedado en retrasar un día la columna de entresemana para poder analizar las dos semifinales, España-Francia y Argentina-Inglaterra. Valió la pena: posiblemente ambos son los mejores partidos del Mundial. Que hubo muchos. Sin embargo, estos tuvieron el sabor de todos los condimentos del fútbol: tensión, sorpresa, buen juego, táctica, técnica, inteligencia, genio, mentalidad, fragor, temperamento, pierna fuerte, vigor…
España, un auténtico colectivo, se comió al cuco del campeonato. Se lo comió en un sandwichito. Dio una lección inolvidable a la individualista Francia. Futbolísticamente fue 2 a 0. Tácticamente, 5 a 0. Mentalmente, 7 a 0. Y con estilo. En esta España sin un solo jugador del Real Madrid entre los 26 todos juegan en equipo, nadie se siente estrella y prima el fútbol al ras, de cuidado del balón, a puro toque, como manda el manual, pero un toque que da sentido a la circulación y al objetivo de dominar. Francia tiene seis aviones arriba (Mbappé, Dembelé, Doué, Olise, Cherki y Barcola) y por eso era ampliamente favorito. España lo maniató, lo plegó, lo embaló y lo envió de vuelta a París. Una obra maestra de De La Fuente y de sus jugadores.
Todo a un ritmo cadencioso, sin apurarse, con llamativa serenidad y una confianza notable. Cuando un equipo tiene tan aprendido el funcionamiento, juega con una seguridad absoluta. Eso pasó. Cuenta para ese esquema con un mariscal fantástico en Rodri y varios escuderos de alto mérito como Fabián Ruiz, Dani Olmo y Alex Baena. Hasta se suma Cucurella, aunque es defensa. El mediocampo es la cocina del fútbol, allí se cuece el resultado. A España le sobra, Francia no tiene. Deschamps, grave error, salió a enfrentar a esos cuatro violinistas con apenas dos medios, dos tractores: Tchouameni y Rabiot. Tchouameni es un volante sin traslado, sin técnica, que no se adelanta ni tiene creación, se la dan, la para y toca al que pase por al lado a cinco metros. Nunca verticaliza, nunca se desprende y va. Un jueguito gris y de poco valor. Y Rabiot es un ida y vuelta, aunque no apto para crear un circuito de pases y armado. Para peor, a Rabiot lo amonestaron a los 9 minutos y ya perdió gravitación porque tuvo que cuidarse. Lo sacaron a los 45. Por eso la pelota fue siempre de España. Que además estaba muy fuerte defensivamente. Han tenido un torneo impecable los cinco de atrás: Unai Simón, Pedro Porro, Cubarsí, Laporte y Cucurella. Y arriba ha estado implacable Mikel Oyarzábal. Lamine Yamal apenitas unos chispazos, nada importante hasta ahora.
Francia tiene jugadores, no juego. Atestada de figuras, se vio chiquita, apabullada, irresoluta, sin saber cómo contrarrestar la táctica adversaria. Le pasó lo mismo que ante Argentina en los primeros 80 minutos de la final de Catar: la bailaron. Francia es el equipo con mejor prensa de este Mundial, no con mejor fútbol. Ya no había jugado bien ante Paraguay, pero se la amparó por las marrullerías guaraníes. Y tampoco brilló ante un flojísimo Marruecos. Con ambos abrió el marcador con penales que se discutieron.
Dos notas al paso: 1) Pensar que en España armaron un escándalo mundial porque le dieron el Balón de Oro al español Rodri y no a Vinicius… 2) Con el paso a la final de Scaloni y De la Fuente hay que quemar todos los libros: nunca dirigieron un equipo profesional de club. Empezaron con juveniles en sus federaciones y siguieron con la mayor. Y Scaloni hizo el curso de técnico en España con el profesor… De la Fuente.
La segunda semifinal fue volcánica. Toda la carga histórica de la rivalidad Argentina-Inglaterra se derramó en el primer tiempo: choques, roces, discusiones y poco fútbol. El segundo fue muy distinto, mejor y, sobre todo, dramático. Al minuto 55 Inglaterra abrió la cuenta por un imperdonable descuido de Nahuel Molina bien aprovechado por Anthony Gordon, que le ganó la espalda y tocó al gol tras un centro de Morgan Rogers.
A partir de allí Argentina cruzó el río e invadió el área británica, por abajo y por arriba. Generó media docena de situaciones de gol. Dos remates de Mac Allister en los palos, dos salvadas milagrosas de Pickford… Thomas Tuchel sacó un delantero (Gordon) y un volante (Rice) por dos defensores para cuidar la ventaja. Argentina lo encajonó y se lo devoró. Se iba el partido, apenas faltaban cinco minutos de tiempo reglamentario y seguía adelante Inglaterra 1 a 0. Al revés de Tuchel, Scaloni mandó al campo a Lautaro Martínez y Nico González, que junto a Messi, Julián Álvarez, Enzo Fernández y Mac Allister sumaban seis efectivos lanzando flechas y piedras sobre Pickford. Hasta que tomaron el fuerte. Dos brillantes asistencias de Messi para Enzo y Lautaro dieron vuelta la chapa: 2 a 1 y a la final.
Pese a tener sus once hombres en defensa, Inglaterra cometió el pecado de darle un espacio a Messi sobre su banda izquierda y el genio se dio maña para lanzar misiles teledirigidos sobre la casamata de Pickford. El área inglesa estaba abarrotada por 17 ó 18 jugadores, no daba para estar ahí. Messi se salió y pergeñó el triunfo desde afuera. A sus 39 años, el de Rosario volvió a dar un magisterio.
Queda Argentina - España, ¡qué final…! Parejísima, apasionante. El campeón de América frente al campeón de Europa. Histórico.
Ojo aqui @FIFAcom@FIFAWorldCup la mujer que arrojo la cerveza al hermano ecuatoriano es la @terefifas
Exigimos como pueblo mexicano que la veten de todos los partidos y de todos los estadios del mundo. Este tipo de actos jamas deben de suceder.
LA “GENERACIÓN DORADA” SACA OTRO CERO
Por Jorge Barraza
Lo que más duele es la gente, esa interminable y alegre caravana amarilla que se acercaba al Arrowhead Stadium de Kansas City. De esos 68.598 pagantes, mínimo el 85% eran ecuatorianos. Pese al mazazo de Costa de Marfil en el estreno, igual siguió confiando en lo que le habían asegurado, que esta selección es la Generación Dorada y estaba para campeón. Que podía con España, con Francia, con Alemania, con Brasil, con Inglaterra, con todos. Y el hincha creyó. Y asistió en masa. Haciendo esfuerzos logísticos y económicos. Y llenó los estadios. Y se fue cabizbajo, rabiando, avergonzado. Ecuador 0 - Curazao 0 quedará en los anales como una de las mayores pesadillas del fútbol ecuatoriano. Aunque una multitud podrá decir “yo estuve ahí”.
No pudo hacerle un gol a Eloy Room, un arquero de 37 años que actúa en la Segunda de Estados Unidos y cuya cotización es de 150.000 euros. Cualquier próspero comerciante puede fichar a Room si le apetece. El mismo Room que había recibido 7 goles de Alemania. El mundo tiene 195 países, Curazao es el 192 por territorio (444 km²). Una expresión mínima. Hasta Cabo Verde es un paisote a su lado. La Generación Dorada no lo pudo vencer. A propósito, Dorada será el día que gane un par de Copas América, que llegue a semifinales de un Mundial. Entonces habrá justificado el mote.
“La mejor selección de la historia”, la han calificado pomposamente. Para quienes seguimos todos los partidos de Ecuador hace 37 años (desde 1989, cuando Dusan armó aquel excelente equipo en la Copa América y puso la piedra basal del Nuevo Ecuador), el plantel del Mundial 2006 era infinitamente superior a este. Tenía a Ulises De la Cruz, Antonio Valencia, Édison Méndez, el Tin Delgado, Kaviedes, Christian Benítez, Carlos Tenorio, Segundo Castillo, Iván Hurtado, Guagua, Edwin Tenorio…
Tras la derrota ante los marfileños escuchamos a un grupo de periodistas ecuatorianos decir con altivez: “Todavía se puede ganar el grupo”. “Hay que tratar de hacer la mayor cantidad de goles posible a Curazao”. Ahí está uno de los males, uno de los focos del propagandismo falso, sin argumentos: ese grupete de “comunicadores” afines a la Federación es culpable de esta engañosa fiebre amarilla. Los que van invitados al Mundial para propalar grandezas. Son prepotentes, agrandados, si alguien piensa distinto lo crucifican en las redes sociales. Son crueles, tienen la saña del ignorante. Si la Tricolor queda eliminada en primera fase en un Mundial de 48 equipos ¿qué van a decir…? ¿de qué se van a disfrazar…? El fútbol ecuatoriano, de extraordinario ascenso en los últimos veinte años, debe volver a la humildad, la que lo llevó a hacerse fuerte y respetado en Sudamérica y el mundo.
Algunos protagonistas también ayudaron a este humo gigante que se cierne sobre las ciudades norteamericanas. “Hay que mirar con naturalidad que Ecuador pueda ganar el Mundial”, dijo Beccacece en una entrevista con Rubén Cañizares, del diario ABC, de Madrid. “El próximo año ganamos el Mundial”, pronosticó Moisés Caicedo en un Tik Tok el 28 de julio de 2025.
Lo hemos dicho hasta el hartazgo: Ecuador tiene posiblemente los mejores defensas del mundo. Que también pueden tener una tarde floja, como le pasó a Hincapié, bailado por el marfileño Diomande. A Pacho, que tuvo varias salidas incorrectas, o a Joel Ordóñez, quien jugó con una displicencia que ni Beckenbauer hubiese tenido. Y eso le costó no jugar el segundo encuentro. Muy buen elemento Ordóñez, pero, como decía Frederico Pena, un amigo brasileño (ahora representante de Vinicius) “ele cree que joga mais do que joga”. De eso peca Ordóñez. Está convencido de ser una mezcla de Baresi y Laurent Blanc.
El problema nace en el medio: hay creación cero. Beccacece reemplazó a Alan Minda (que no había desentonado y se entendió con Pedro Vite) por Jordy Alcívar. Pero Minda ya fue vendido, a Alcívar hay que venderlo. Un error de Pacho en la salida le costó a Alcívar la amarilla. Eso y la desesperación por marcar un gol llevó al técnico a sacrificar a Alcívar y poner a Kevin Rodríguez. Kevin es la mejor desmentida de que no hay ninguna Generación Dorada. Lleva 2 goles en 33 partidos internacionales. Pavoroso. Pero seguirá jugando. Porque no hay otros y porque hay que demostrar que todo lo que proviene de Independiente del Valle es bueno. Para seguir vendiendo. Lo mismo que “vender” que Moisés Caicedo podría ganar el Balón de Oro. No hay una posibilidad ni en un millón de que eso suceda. Pero sólo propagar dicho rumor les da a los nuevos productos negriazules una cotización excelente.
A propósito de Caicedo. ¿Cuándo gambeteará a un rival…? ¿Cuándo salvará al equipo en un partido embrujado como este contra Curazao…? ¿Cuándo meterá un cabezazo o un derechazo ganador que justifique tanto ensalzamiento…? ¿Cuándo irá diez metros más allá del círculo central…? ¿Cuándo se desprenderá e irá a buscar el gol como los grandes volantes de todos los tiempos…? ¿Cuándo hará algo más que entregarle la bola al que tiene al costado…? ¿Por qué no asume su responsabilidad de capitán de llevar al cuadro hacia adelante…?
El pueblo quiere la horca para Beccacece, pero él no tiene la culpa de estar ahí. No le daban los pergaminos para encargarse de una selección tan importante, sin embargo, es el tipo de técnico funcional para esta dirigencia. Dócil, hace convocatorias muy convenientes. Un mínimo ejemplo: Kendry Páez. Kendry no ha hecho méritos para estar, pero está y todos sabemos por qué. En los dos primeros partidos no fue titular, el DT hizo 4 cambios ante Costa de Marfil y 5 ante Curazao, ninguno fue Kendry Páez. Porque Beccacece tampoco come vidrio. Beccacece se irá tras el Mundial (millonario y con la chapa de entrenador mundialista) y llegará otro de sus características, ni bueno ni malo, “manejable”. Hay un vitrineo evidente. Que no es un tema menor, genera decenas de millones de dólares. No hay un banco, una empresa petrolera o bananera que le haya reportado a sus dueños más dividendos que la venta de futbolistas a algunos señores.
Y llegamos al “ataque”. La delantera, guste o no, es un solo hombre: Enner Valencia, máximo artillero histórico con 49 tantos. En los últimos 3 Mundiales Ecuador anotó solo 7 goles (los mismos que Alemania a Curazao), 6 de ellos de Enner (el 92%). Pero Enner “es un apestoso emelecista”. No tiene pasado en Independiente del Valle, de modo que, de ser posible, habría que extirparlo. En el apremio por hacer un gol que salvara el incendio, Ecuador terminó ante Curazao con 6 efectivos en ataque: Enner, Plata, Kevin Rodríguez, Nilson Angulo, Preciado como extremo derecho y Jordy Caicedo, que era una buena variante, pero le dieron los últimos 6 minutitos. Él no tiene parentesco alguno con Independiente del Valle. Todos tuvieron el mismo inconveniente que el genial Roberto Fontanarrosa, a quien le preguntaron por qué no llegó a ser futbolista: “Tenía dos problemas -respondió-. Uno era la pierna izquierda, el otro la pierna derecha”.
Una estadística causa estupor: Ecuador necesita 14 remates al arco para hacer un gol. Así es imposible ganar. A Francia, a España o a Curazao. El problema habitual es que no genera situaciones de gol, y ante los caribeños, que las generó, no supo meterla.
En el páramo de la desilusión hay tres buenas noticias: 1) sigue en pie la chance de pasar a octavos de final: ganando el último partido; 2) que Alemania ya está clasificado y pondrá muchos suplentes; 3) este Mundial ha demostrado que se puede ganar cualquier partido.
Celia Cruz ha sido incluida en el Salón de la Fama del Rock and Roll, y quizás te estés preguntando cómo así Celia, que es una estrella de la salsa, fue incluida si no hizo carrera en el rock. Y la respuesta está en el propio criterio del Salón, no se trata únicamente del rock en sentido estricto, sino de artistas cuya influencia ayudó a moldear el sonido y la cultura que dieron origen al rock y a la música contemporánea, razón por la cual se le ha otorgado el Early Influence Award, reservado para figuras determinantes en el desarrollo de la música popular moderna.
En ese sentido, el impacto de Celia Cruz va mucho más allá de la salsa. Su trabajo fue fundamental en la expansión global de la música afrocaribeña y latinoamericana, sonidos que terminaron influyendo en múltiples corrientes de la música popular, incluyendo el propio rock. Por eso su ingreso no es una excepción, sino una confirmación de su peso histórico.
Aunque no es la primera artista latina en ingresar al Salón de la Fama del Rock, su inclusión tiene un peso especial y es altamente simbólica, especialmente por tratarse de una figura central de la salsa y por el reconocimiento explícito a la música latina como influencia global.
A propósito del café que hablan☕️ Este es Lojano
Aquí les dejo el de mi padre, él lo procesa, se dedica toda su vida a esa actividad.
Hoy lo hace para entretenerse tiene 81 años
Si no vas a comprarle dale a compartir para que dejen el Colombiano 😆
400gr.$5,00
En el día Mundial Del Síndrome de Down, Tiago Nunes, DT de Liga De Quito, apareció en rueda de prensa con su hijo, que tiene esa condición.
Escuchen sus palabras . Hermoso🤍
¡BOMBAZO! Así fue el golazo de Miller Bolaños para darle la victoria a Emelec en el Capwell, tremendo remate que hizo estallar de alegría a todo el hincha azul.
Una jugada individual que salva un pobre juego eléctrico.
En 1989, Willie Colón llegó por 1ra vez a Esmeraldas, al colegio Margarita Cortés. En la foto aparece en el centro Colón; a su der, Mario Solís Klínger —conocido como ‘niño Mario’, hijo del capitán Pegao—, y a su izq, Miguel Echeverría, ‘Migueleche’.
Tomado de EsmeraldasDelAyer
1/ El campo vuelve a salir a la calle -y no será la última vez-
Mercosur no es la causa, es el síntoma que demuestra la perversión de la legislación europea hacia el agro
La UE no puede prohibir uso de ciertos productos fuera de sus fronteras. Ni puede negarse a importar alimentos tratados con ellos.
Ya ha perdido varios juicios ante la Org Mundial del Comercio
“Zarigüeya”:
Por la carta que escribió un proteccionista para que no las maten si las ven:
Probablemente no lo sepas, pero no estoy aquí para causar problemas. De hecho, estoy aquí para ayudar. Cada noche, puedo comerme un montón de garrapatas, además de otros insectos que transmiten enfermedades.
También controlo la cantidad de serpientes, incluso las venenosas. Mi cuerpo es lo suficientemente resistente como para sobrevivir a las mordeduras de serpientes de cascabel o coral, y sí, incluso como serpientes venenosas como si fueran un plato más.
Además, mi sangre lleva algo especial. Los científicos la han usado para desarrollar tratamientos para las mordeduras de serpiente que salvan vidas. Sin animales como yo, habría más plagas, más serpientes y menos curas para las personas.
A pesar de su mala reputación, son mucho más útiles de lo que crees. Así que, si los ves, por favor, no les hagas daño. Simplemente están ahí fuera, aportando su granito de arena para que el mundo sea un poco más seguro para todos.