Si los aficionados del FC Barcelona quemaran una bandera de España saldría en todos los medios e irían a prisión. Si los aficionados del Real Madrid queman una estelada no pasa nada.
Unos okupas invaden la casa de un anciano de 80 años en Barcelona.
El anciano intenta entrar, los okupas llaman a la policía y el anciano acaba arrestado por molestarles.
Lo de este país es acojonante.