Mi nivel de cansancio ya no se arregla con 8 horas de sueño. literal necesito irme a una cabaña sin señal y no tener que tomar una sola decisión como por tres meses
Caminar sin podcast. Comer sin teléfono. Esperar el café sin scrollear. Ahí es donde aparecen las únicas ideas que después vas a reconocer como tuyas. Aburrirse a propósito es de los actos creativos más raros que quedan.
El microondas es seguro
El café no deshidrata
El LDL debe estar bajo
Las sentadillas son básicas
Las lentejas son un superfood
La prediabetes se trata
El drama envejece
El biohacking no existe
Vacunarse alarga la vida
La medicina se volvió tan románticamente explotadora… que ahora la raza joven ya no quiere “ponerse la camiseta” Y la neta, los entiendo. Porque una cosa es amar la medicina… y otra muy distinta es normalizar: hipertensión a los 38, divorcios por ausencia emocional,gastritis hemorrágica patrocinada por urgencias, lumbalgia degenerativa nivel Chernóbil y seguir haciendo guardias a los 55 años como si el cuerpo fuera un catéter Mahurkar eterno.
El verdadero problema no es que todos quieran derma. El problema es que las otras especialidades siguen funcionando como si el residente fuera un Nokia del 2003: indestructible y sin derecho a batería baja
Cuando la gente elige calidad de vida: “Que vergüenza os falta vocasión”
Cuando la gente elige vocación:
“Tu sabías donde te metías haber cogido otra cosa”.
Y así con todo.
Si podés estar un fin de semana en tu casa tranqui sin hacer demasiado, solamente durmiendo, escuchando música o mirando alguna serie, sin aburrirte ni sentirte vacío, sin compararte con instagram, sin correr a buscar estímulos: GANASTE.