Los extranjeros que nos odian creen que con esto por fin vamos a bajar el copete, no entienden que la grandeza argentina reside en reconocernos como un pueblo soberano y no agachar la cabeza aún en la derrota. Nuestro orgullo es nuestra identidad, no lo van a entender nunca.
De este mundial sacó dos cosas: que Argentina es un país de la puta madre, y que somos los únicos que tenemos una buena educación porque los demás países aprenden historia en tik Tok.