Todos los que iban en los trenes que chocaron anoche tenían planes para hoy: reuniones que ya tenían hora reservada, clases con apuntes a medio preparar, conversaciones pendientes que dolían o que ilusionaban, citas que alguien había imaginado una y otra vez.
Pero también un “te amo” que no se dijo, un perdón que se pospuso, un paso que se dudó en dar por miedo o por esperar el momento ideal. Palabras y decisiones que se quedaron suspendidas en un instante
Llevaban consigo el futuro inmediato: un “te llamo al llegar”, un “nos vemos esta tarde”, un “mañana empiezo de verdad”. Planes tan normales que nadie los valora hasta que desaparecen. Hoy, sus agendas están vacías, sus móviles sin respuesta, y el mundo sigue como si nada… pero para algunos, el hoy nunca llegó.
Que esto nos recuerde: dilo ahora, da el paso hoy. Mañana puede ser tarde.
Agradezcamos más a Dios por el regalo que nos da cada día que abrimos los ojos.
Hay un apagón general, pero el Gobierno no tiene nada que ver.
Descarrilan trenes, pero el Gobierno no tiene nada que ver.
No hay viviendas, pero el Gobierno no tiene nada que ver.
El trabajo es precario, pero el Gobierno no tiene nada que ver.
Pagamos la mitad de lo que ganamos en impuestos que no ven compensado ese gasto en infraestructuras y servicios, pero el Gobierno no tiene nada que ver.
Convirtiéndonos a una velocidad de vértigo en tercer mundo.
Qué ganas de que existan gestores competentes. Que lleven la camiseta del color que quieran, pero que hagan de este potencial paraíso un lugar donde uno no viva temblando por qué va a ser lo siguiente.
Los españoles, esos que siempre lo saben todo, también saben más de Venezuela, que los propios venezolanos. Desde el sofá, con la calefacción puesta, con la nevera llena, diciendoles a los venezolanos que se aguanten.
Día muy esperado para Venezuela.
Un dictador menos. Hoy el mundo es un lugar mejor.
Mucha Palestina, mucha humanidad, mucho cambio climático, pero ni trabajo para los jóvenes, ni seguridad, ni vivienda, ni coche, ni familia, ni hijos... ni futuro. Manifestaciones para tontos. Cuando luchas por todo menos por ti, gana el que tiene el poder.
Como no son capaces de ganar elecciones, ni de ganar votaciones en el congreso, el Gobierno alimenta la violencia. Les vale cualquier motivo. La clave es polarizar, dividir y enfrentar.
Es terrible lo que está dispuesto a destruir Sánchez por mantenerse en el poder.