Dejemos de romantizar el estar ocupados y empecemos a priorizar las cosas que de verdad nos mantienen cuerdos...
Llorar cuando toca no es perder el control, es regular el sistema...
Y bailar en el salón es salud pública...
Un recordatorio para los que se olvidan de respirar 🧵👇
¿Cuánto tiempo de tu vida pasas defendiéndote de lo que dicen los demás?
Miren, vivir justificándonos es una cárcel. De eso hablé con @AleskaGenesis en mi podcast, #dementesabiertas
Cuando dejamos que la gente crea lo que le dé la gana, ahí es donde empieza nuestra verdadera paz. Míralo aquí y suscríbete👉 https://t.co/dle955UEjJ
Tu primer impulso ante el dolor fue escapar. Distraerte. Cambiar de entorno. Cambiar de persona. Cambiar de historia. Creíste que si te alejabas lo suficiente, el pasado perdería fuerza.
Pero el alma no funciona con distancia… sino con integración.
Aquello que no atraviesas, te persigue. Aquello que no elaboras, te domina. No se trata de revivir el dolor eternamente, sino de permitirte sentirlo con conciencia. De mirarlo sin anestesia, sin dramatismo, sin huida.
Atravesar no es quedarte atrapado en la herida. Es caminar por ella hasta el otro lado.
Y al cruzarla, descubres algo inesperado: el miedo era más grande que el monstruo. La sombra era más densa que la verdad. Y tú… eras más fuerte de lo que imaginabas.
El alma no te pide que escapes del fuego. Te pide que te conviertas en quien puede atravesarlo.