Agradezco estos cuatro años de gobierno de la izquierda, con sus yerros, como una lección moral e incluso espiritual. Pues nos ha obligado (a los oligarcas) a pensar en la justicia.
Por eso, aún contra la inclinación propia, no nos podemos devolver.
Voto a la izquierda otra vez.
Está claro: imperialismo rampante y abierto es lo que hay, hay que repensarlo todo desde ahí, desde el completo resquebrajamiento del derecho internacional.
La finalidad del arte no es entretener ni es, tampoco, explicar ni, muchísimo menos, informar.
El arte sirve para elevar.
Si una exposición de arte no eleva, es mucho mejor ver fútbol, que al menos emociona.
Y no, que Miguel Uribe Londoño asuma la candidatura de su hijo asesinado no es un homenaje, sino una forma de instrumentalizar su muerte y utilizar su condición de víctima para obtener legitimidad política.