Deja a tus padres envejecer con el mismo amor con el que ellos te dejaron crecer; déjalos hablar y contar repetidas veces las mismas historias con la misma paciencia e interés con los que ellos escucharon las tuyas cuando eras niño; déjalos tener la razón, como tantas veces
Me atrevo a decir que el peor tipo de tristeza es esa en la que no derramas ni una sola lágrima, solo te recuestas en la cama y parece que no hay nada dentro de ti, no sientes nada, estás ahí básicamente existiendo porque no tienes de otra y ya.