Las personas que no han vivido catástrofes como en Manabí en el 2016 o la Guaira en 2026, creen que tienen la vida comprada, que pueden dejar para otro día cosas importantes, que ese abrazo o esas disculpas tienen tiempo de sobra…
Ya no soporto otro desamor de nadie, sean amigos, familia o parejas... Dios sabe lo puro que es mi corazón y me pone triste sentir que siempre soy la última opción en todo aquello que pongo primero