▪️Alejandro Astesiano premiado en la Torre de Antel
▪️Carolina Ache en la Embajada de Portugal
▪️Beatriz Argimon Embajadora de Uruguay ante la UNESCO
Así o más claro?
Los malandros van baleando y robando policías, ametrallando casas de los "colegas de emprendimiento" y sembrando terror en sus barrios, mientras el FA los quiere combatir cortando el pasto, haciendo censos, con cine en la cárcel y dándole $ 5000 y celular cuando son liberados...
Otro error en la declaración jurada de Orsi… son 3 renglones y se equivocan.
Nadie mira, nadie controla nada.
Nadie mira el resultado de las normas … solo hacen que las cumplen.
Nos gobiernan inútiles caros
@DCaggiani Todos los laburantes explicándole a este inútil que las rutas no se cortaron . Salí del escritorio y déjate de saquear al que labura parásito! Todas las ideas son para saquear , ninguna para aliviar la carga fiscal de este País que es inviable para el emprendedor .
El país y sus principales salidas exportadoras en pie de guerra
Montevideo
Nueva Palmira
NO DA PARA MAS
@FcardonaUy@OddoneGabriel
Cómplices y artífices de la caída
Pero Mario!!!!
Y si usás algo de lo que nos cobrás para pagar las veredas y servicios?
Hay que ajustar gastos Mario
Entraste cortando y se te vino Adeom encima
Te domaron
@Mario_Bergara#ConMisImpuestosNo
No te animaste ni a criticar a la vice por el millonario déficit
Parece que a nadie le importa lo que está pasando con el transporte carretero, cuando en realidad es uno de los pilares que mueve al país.
Son los camiones los que hacen llegar las mercaderías a cada rincón del Uruguay, los que permiten que la producción nacional llegue a los puertos, a las industrias, a los comercios y a los hogares.
Existe la falsa idea de que todos los transportistas son dueños de grandes empresas, de camionetas 4x4 o forman parte de una élite económica. La realidad es muy distinta: detrás de cada camión hay trabajadores, familias y pequeñas empresas que viven de esta actividad fundamental para la economía nacional.
Sin embargo, las nuevas exigencias burocráticas parecen ir siempre en la misma dirección: más controles, más trámites y más costos para quienes producen y trabajan.
Si para trasladar un simple mueble de una casa a otra hay que informar origen, destino y completar cada vez más requisitos, surge una pregunta legítima: ¿hasta dónde llegará el control del Estado sobre las actividades cotidianas de los ciudadanos?
Un país necesita controles razonables para combatir la informalidad y los delitos, pero también necesita libertad para trabajar, producir y emprender sin que cada movimiento termine convirtiéndose en una carga burocrática.
El transporte carretero no es un privilegio; es una herramienta esencial para el funcionamiento del Uruguay. Cuando se lo perjudica, las consecuencias terminan afectando a toda la cadena productiva y, en definitiva, a todos los uruguayos.