Antes quería que todo fuera inolvidable. Ahora sospecho que una buena vida está hecha, sobre todo, de días comunes. Desayunos sin apuro. Conversaciones sin objetivo. Caminatas sin destino. Quizás el lujo más escaso no sea la aventura, sino la normalidad.
Me encanta esta frase:
“El grado en que una persona puede crecer es directamente proporcional a la cantidad de verdad que puede aceptar sobre sí misma sin huir”.
Al elegir tu pareja recuerda que con ella superarás la pérdida de tus padres, las crisis, y todos los traumas, enfermedades y contratiempos futuros. Elige a alguien amable, cariñoso, paciente y sobre todo leal