Ya estamos en ese punto de la pandemia en el que hay gente que sigue optando por el codo al saludar y otros por recuperar el abrazo generando saludos rarísimos. Saludos en los que terminas abrazando un codo.
“A mí es que me molesta mucho la mascarilla”. No como al resto de la humanidad, que nos flipa. Yo, de hecho, sin fpp2 no puedo ya dormir. A veces le meto una quirúrgica debajo por vicio.