No me arrepiento jamás de darlo todo por quienes quiero pero si me da algo en el corazón cuando me doy cuenta del tiempo que invertí en quienes jamás lo valoraron.
La madre soy yo, la que lo cría soy yo y la que decide acá soy yo. Si digo que NO es NO, sin retorno. O me respetan x las buenas o me respetan x las malas. Demasiado me han tomado de pelotuda, no más.
Que triste que la gente opine sobre cuerpos ajenos, que triste es ver cómo la gente GRANDE, pero GRANDE haga comentarios tan absurdos sin saber cómo puede repercutir en la vida del otro .
Aprendamos a amarnos sin necesidad de LASTIMAR!