El mundo que amaba el exceso de información poco a poco va a ir volviendo a lo analógico del silencio, la conexión real y el contacto constante con la naturaleza
Moraleja: vayan, siempre vayan, aunque no tengan ganas, aunque sea un ratito, aunque sea nada más para cumplir. Luego la vida tiene sorpresas donde menos las esperas.
Después de cierta edad ya no respondes WhatsApp, no respondes indirectas, ya no respondes con mala onda, ya no te importa tener muchos amigos, ya no corres detrás de nadie, simplemente prefieres estar en paz.