el concepto de que intentaron vendernos que tania era gorda y fea y que merlí era el hombre más atractivo del mundo que se follaba a tías de 20 años menos........ risa
“Adidas lanza el servicio de entrega de un solo zapato para los soldados israelíes que perdieron un pie en Gaza.
Boicotear es lo mínimo que podemos hacer.”
Boicot, boicot, boicot… a todas las empresas, instituciones y organizaciones que tienen relaciones con Israel. Hay que tumbarlos.
Rufián: "Mohamed VI ni viste, ni come, ni respira sin que lo sepa Trump. Trump sabe que si controlas el estrecho de Gibraltar, estrecho de Ormuz, el canal de Panamá y el canal de Suez, controlas el comercio mundial. Y para eso necesitas socios. Y el socio aquí se llama Mohamed VI"
La solución para las playas masificadas es prohibir entrar a los ciudadanos nativos con poco poder adquisitivo para que los turistas esten tranquilos.
El plan de los patriotas liberales es vender el país a cachos.
PP y VOX acuerdan la progresiva privatización del Bachillerato. Si estás en un barrio obrero de Andalucía, tienes hijos estudiando y has votado esta basura, enhorabuena. Acabas de echar una paletada de tierra en la tumba del futuro de tus hijos...
HACE 40 AÑOS, EL ESTADO ESPAÑOL DECIDIÓ TRANSFORMAR SEVILLA
En apenas unos años se construyeron siete nuevos puentes sobre el Guadalquivir, se levantó un nuevo aeropuerto, se modernizó el puerto, llegó la alta velocidad ferroviaria, se ejecutaron nuevas rondas de circunvalación y se desarrollaron infraestructuras que cambiaron para siempre la ciudad y su área metropolitana.
Aquella generación entendió que Sevilla era una pieza estratégica para el sur de España y actuó en consecuencia.
Las imágenes que acompañan este vídeo muestran aquella ciudad en plena transformación. Una Sevilla que crecía, avanzaba y se preparaba para afrontar el futuro.
Cuarenta años después, la pregunta es inevitable.
¿Dónde está hoy aquella ambición?
Porque Sevilla continúa creciendo. Recibe millones de visitantes, aumenta su área metropolitana, amplía su actividad económica y consolida su posición como una de las grandes capitales del sur de Europa. Sin embargo, mientras otras ciudades siguen recibiendo inversiones estratégicas y proyectos de Estado, Sevilla acumula retrasos, promesas incumplidas y decisiones aplazadas.
La ciudad necesita nuevas infraestructuras ferroviarias, mejores conexiones aeroportuarias, una modernización profunda de sus accesos, una apuesta decidida por su puerto y una planificación metropolitana capaz de responder a los desafíos de las próximas décadas.
Y lo que necesita, sobre todo, es que las administraciones vuelvan a considerarla una prioridad. Porque no es razonable que una de las principales áreas metropolitanas de España siga esperando inversiones que llevan años anunciándose sin materializarse.
No se trata de nostalgia.
Se trata de exigir el mismo compromiso que hizo posible la transformación de Sevilla hace cuarenta años.
Las infraestructuras que hoy utilizamos fueron el resultado de una visión de futuro. La prosperidad de las próximas generaciones dependerá de que exista una nueva visión semejante.
Hace cuarenta años se construyó la Sevilla moderna.
Ha llegado el momento de reclamar y construir la Sevilla de los próximos cuarenta años.
Juan Lebrón
Esto de Rocío Jurado está en el TOP 10 de mejores actuaciones en directo de la historia de la música. Nunca se podrá cantar el Qué no daría yo como este día.
Lo que la pobre Beatriz confunde es su rechazo con un juicio sobre el rito, cuando su rechazo es solo un dato sobre ella misma.
Soy catalán y vivo en Andalucía, buena parte del tiempo perdido en la nada del enorme término de Almonte. Soy historiador de la Antigüedad y antropólogo.
Lo primero que se aprende en este oficio es a separar dos cosas que la gente confunde sin parar: la sensación que algo te produce y lo que ese algo significa. Podemos estar en las antípodas sin desdén porque no es una contradicción que tengamos que resolver.
Lo que desde fuera parece caos, violencia y descontrol es en realidad un mecanismo altísimamente estructurado para producir solidaridad social a través del cuerpo y la emoción. La gente no se agolpa a pesar del rito; el agolpamiento es el rito. Lo que el espectador moderno —higiénico, individualista, alérgico al contacto y a la pérdida de autonomía corporal en una masa— lee como barbarie es precisamente la dimensión encarnada de la religión, esa que Occidente lleva siglos intentando domesticar y volver decorosa.
El salto de la reja es el ejemplo de manual de la efervescencia colectiva de Durkheim. El salto es un acto ritual de posesión y pertenencia. Una vez al año, el pueblo de Almonte reclama físicamente a su Virgen de manos de todos los demás —de las hermandades filiales, de los forasteros, de España entera— y afirma un pacto: Ella es nuestra.
Yo no puedo tocar a la virgen aunque tenga tierra en Almonte. Al menos no sin permiso. La "apropiación de los almonteños" es, vista por dentro, lo más coherente del asunto. No es una corrupción del rito: es su gramática.
La contestación, el forcejeo, el monopolio que indigna a los de fuera son la forma misma en que se dramatiza ese vínculo. Turner lo llamaría communitas en estado liminal; la romería suspende la estructura social ordinaria, y el salto es el instante incandescente de esa suspensión.
Y aquí está la gran paradoja del catolicismo popular, que es lo que de verdad escandaliza al laico ilustrado sin que sepa nombrarlo: la Blanca Paloma no es "la Virgen" en abstracto. Es una entidad local, de marisma, de Almonte. Lo cósmico hecho parroquial que organiza @hdadmatrizrocio sin poder gestionar del todo porque siempre le va a superar.
Esa reducción de lo universal a lo propio es exactamente lo que el universalismo urbano no tolera, porque lo vive como provincianismo, pero es uno de los mecanismos más antiguos y eficaces que tiene el ser humano para habitar el mundo.
Buena parte de ese horror progresista hacia la religiosidad popular andaluza no es tan nuevo ni tan crítico como cree: recicla un viejo prejuicio —el de la España "culta" mirando por encima del hombro a lo cañí, a la España profunda, a Andalucía como folclore vergonzante—. Es la visión de la metrópoli sobre la colonia, que dura más de tres mil años.
Ese clasismo y ese desprecio territorial no es de izquierdas, Beatriz, así que mejor vigila tus incoherencias.
Yo vivo en ese umbral, pero por la parte de fuera. Mi finca está en esa misma franja de transición entre marisma y monte mediterráneo donde lleva milenios produciéndose lo sagrado. Los santuarios en los bordes del agua, en las zonas liminales entre lo seco y lo húmedo, las divinidades femeninas en el límite de las marismas. Eso no nace en el XIII con la ermita. Es un patrón larguísimo, el mismo que rastreas desde el Calcolítico y lo tartésico. El impulso de sacralizar ese umbral concreto es viejísimo. Quien se ríe del Rocío se ríe de algo mucho más antiguo y más humano de lo que sospecha.
Estuve el sábado en el Rocío abrumado, impresionado y desbordado, acogido por la gente de Almonte y por quienes llegan desde fuera, igual que se hacía en lo que ahora es el dolmen de Soto en Trigueros o en la Valencina del Calcolítico.
El Rocío es un hub, un inmenso lugar de encuentro que funciona igual que cuando vivía la jovencita que fue enterrada en la tumba PP4 de Valencina, la dama del Marfil.
Yo nunca seré almonteño, ni siquiera andaluz, pero me parece estupendo que conviertan lo inmenso en lo local. Lo hacen de lo que tienen: de barro y de marisma, que es uno de los gestos más antiguos del ser humano. Sacralizar ese umbral exacto, el filo entre el agua y el monte, viene de muy lejos.
Nunca pediré permiso a los almonteños para tocar a la virgen y nunca saltaré la reja, pero los veo con absoluto respeto igual que piso su tierra con un respeto sagrado. Entre el fervor que no comparto y el desprecio que tenéis algunos, me quedo con mirar e intentar comprender. Es lo único que, como historiador, sé hacer de verdad.
Y es exactamente lo que tú harías, Beatriz, si tu izquierda fuese real y no puro clasismo estético.
Como carajo es posible que un tío que solo ha dicho prioridad nacional en toda la campaña, que está encontra de las autonomias, no ha sacado ni una bandera andaluza y no ha hecho ni una propuesta saque 18 escaños dios mío de mi vida? Como puede ser la gente tan ignorante?...
Pasó en Madrid con las residencias.
Pasó en Valencia con la DANA.
Pasó en Andalucía con los cribados.
Nos matan y siguen ganando. Poco nos pasa.
#EleccionesAndalucía