A veces nunca llega la disculpa. Y tenés que aprender a vivir con eso, con que hay personas que no saben bajar un poco y sincerarse. El perdón te lo das vos para poder seguir.
entonces volvió a ser Mayo, pero esta vez no tengo el corazón roto, ya se qué amigos cuidar, qué situaciones no volvería a tolerar y qué errores no volvería a cometer