Salvadoran FIFA referee Iván Barton, who officiated today's Spain–France World Cup semifinal, reportedly uses a referee's whistle featuring a crucifix.
🚨🏴 𝗔𝗛𝗢𝗥𝗔 La Selección de Inglaterra presenta una camiseta pre-partido con la imagen de San Jorge (St. George), el santo patrón del país, estampada en la parte delantera.
C.S. Lewis, uno de los escritores que más clarividencia tuvo en el siglo XX, llegó a decir: "Creo en el cristianismo como creo que ha salido el sol: no solo porque lo veo, sino porque por él veo todo lo demás".
Cuando Karol G canta para el mundo, lo hace mostrando piel y exaltando vulgaridades. Cuando lo hizo en El Vaticano lo hizo vestida decorosa y resaltando cómo el amor de Dios la eleva.
Pidamos por su conversión.
Seamos más como Cristo y menos como Caifás.
Conquistemos más almas.
Edith Stein tenía la analogía de que, por su naturaleza, los hombres son habitantes y las mujeres casas, y juntos forman un hogar.
Un hombre sin mujer es un hombre sin hogar y, una mujer sin un hombre es una casa vacía.
Se complementan mutuamente.
Si Dios me concede la gracia de casarme y formar una familia, me encantaría hacerlo con una mujer verdaderamente femenina, una mujer de fe, que tenga a Dios en el centro de su vida, que ame más a Dios que a mí, y que desee entregarse con amor a su hogar, cuidar y educar a nuestros hijos, y asegurar que todo en casa esté lleno de orden, de paz y de armonía.
Todo lo que tengamos, bienes, patrimonio, recursos, será de ambos y de nuestros hijos. Yo trabajaré con todas mis fuerzas para que no les falte nada, y ella me ayudará a que nuestro hogar sea un espacio luminoso, acogedor, lleno de amor y presencia.
Sé que hay mujeres que rechazan la idea de tener un esposo que las ame, las cuide y esté dispuesto a dar la vida por su familia. Pero también hay muchas y doy gracias a Dios por ellas, que todavía sueñan con un esposo que trabaje con entrega, mientras ellas construyen un hogar donde florezcan la ternura, la virtud y la vida.
Porque cuando el amor es verdadero, no hay competencia entre el hombre y la mujer, sino comunión. Y cuando cada uno abraza con alegría su misión, nace lo más grande: una familia unida, fuerte y bendecida.