La penosa situación en la que estamos los jovenes españoles
Te levantas antes de que salga el sol
Curras o estudias toda la mañana
Y sigues viviendo con tus padres… no por cómodo, sino porque independizarte siendo joven es ciencia ficción
Tu coche tiene el techo lleno de grapas…
y encima es el malo de la película porque ‘no entra en zona de bajas emisiones’
Perfecto. No puedo cambiarlo porque no me da… pero tampoco puedo usarlo. Genial.
Tus ahorros parecen un chiste mal contado
Ahorras… y a la vez sientes que estás perdiendo
Vas con tuppers a todas partes
Como si el tupper fuese parte de la identidad nacional:
‘Hola, soy joven, llevo arroz con pollo y ansiedad.’
Y de repente… un día “bueno” es cuando te llega un paquete de Shein.
Porque Zara ya es como… para celebrarlo.
Por la tarde te toca otro curro, o ponerte a estudiar
Y si te queda una pizca de energía, intentas hacer deporte.
No para ponerte fuerte.
Para llegar con algo de salud física a los 30…
porque mental, mental ya vamos tarde.
Y así se te va el día.
Esperando que el siguiente sea igual.
Porque lo que antes era un país de oportunidades…
hoy es una cárcel lenta:
te deja moverte lo justo, soñar lo mínimo, y cansarte lo máximo.
¿Tú también sientes que no estás construyendo una vida… sino aguantando una rutina?
“i’m 27 years old, i’ve no money and no prospects. i’m already a burden to my parents, and i’m frightened” is as relevant today as when jane austen wrote it in 1813
She used to read books. Paint. Dance. Now she scrolls in the dark with a migraine and a racing heart, trying to quiet her nervous system enough to sleep so she can wake up and do it all again.