Que te cuide, que te respete, que te admire, que busque tu felicidad, que permita tu independencia, que su amor sea estable, que te comunique lo que le incomoda, que te acepte, que te arrope en los malos momentos y te ayude a crear los buenos. Construir una relación que cumpla con “lo básico” es algo extraordinario. Por supuesto que doy gracias a diario por recibir estos “mínimos” que cuando se dan todos juntos son mágicos.
La aceptación no implica que te guste lo que hay.
Aceptar es dejar de luchar por cambiar algo que no puede ser de otra manera, aunque duela. Y, desde luego, sin aceptación no se avanza
Hoy quiero lanzar un mensaje a favor de la siesta, los amigos, disfrutar de la familia, tomar el sol, el aburrimiento y el no hacer nada en algunos ratitos. Para compensar aquellos mensajes en los que fomente sin querer la hiperproductividad. Un abrazo.
El mundo de la hiperproductividad y la forma en la que si no tienes 4 proyectos en mente, 3 trabajos a la vez, 2 carreras, lees, cocinas (SIEMPRE SANO), viajas varias veces al año, haces deporte y te levantas a las 6am todos los días no eres suficiente.
No es justo culparse a uno mismo por no haber hecho las cosas ayer como las harías hoy, porque no eres la misma persona ni estás en el mismo contexto. Y, prepárate, porque probablemente tampoco las harás igual mañana. La autocompasión es necesaria, siempre
Recuerdo estar llorando en aquella sala de hospital cuando la señora que tenía al lado me cogió la mano y me dijo “por qué lloras?” y le respondí con sinceridad: “tengo pánico a la muerte”. Entonces me dijo algo que nunca olvidaré, “[…] si le tienes pánico a la muerte significa que amas la vida, y no todo el mundo ama la vida. Que el miedo no te impida disfrutar de lo que amas.”
No sé quién era esa señora ni qué la puso ese día en mi camino pero sus palabras las llevo tatuadas en el corazón.
Poner límites no te asegura que los demás los respeten. Y es que el objetivo no es conseguir que lo hagan, sino demostrarte que te respetas a ti mismo. Poner límites es darte tu lugar y elegir que se quede quién esté dispuesto a tolerar lo que ya sabes que mereces
Pero sobre todo esto puede hacernos semejantes, personas que sufren por las mismas contingencias de la vida. Tu psicólogo o tu psicóloga son más parecidos a ti de lo que crees, créeme.
Aunque a veces nos veáis como figuras de autoridad que lo saben todo sobre el comportamiento humano (JÁ), también hemos tenido algún que otro problema que tú has tenido o tienes. Esto hace que no seamos tan diferentes, ni mucho menos divinos
Tu psicóloga alguna vez se ha sentido mal con su cuerpo reflejado en el espejo o ha tenido miedo a engordar o no le ha gustado esa parte minúscula de la totalidad de su “Yo”. Tu psicólogo tiene miedo a muchas cosas, aunque no lo veas a primera vista; tu psicóloga, también.
Tu psicóloga alguna vez piensa en su ex, algunas veces echa de menos lo que tuvo y lo que pudo tener. Tu psicólogo tiene miedo a dar discursos en público y a mostrarse vulnerable; piensa en ocasiones en el que dirán y también sufre cuando se equivoca o tiene un error
Tu psicólogo algún día que otro le ha dado vueltas a una preocupación futura, intentado controlar todas las variables y anticipándose a todos los escenarios posibles, y también no ha dejado de pensar en esa acontecimiento del pasado que a día de hoy le perturba.
Tu psicólogo también tiene días tristes, de esos de no querer levantarse de la cama porque le pesa la vida. Tú psicóloga, como tú, alguna vez ha tenido esos pensamientos intrusivos en donde se va haciendo daño a gente o cometiendo algo impuro, y como a ti, le ha generado malestar
Cuando siento que la vida no avanza pienso en cosas que hace sólo 1 año veía tan lejanas y que hoy ya he conseguido. No todo proceso es lineal, fácil ni rápido, pero también es progreso, y merece la pena 💛