hay personas que nunca van a saber cuánto las quise, cuánto las extrañé, cuando las lloré, cuánto las necesite, cuánto las esperé y cuánto amor y vida me costó dejarlas ir
Hay personas que nunca van a saber cuánto las quise, cuánto las extrañé, cuánto las lloré, cuánto las soñé, cuánto las necesité , cuánto las esperé y cuánto amor y vida me costó dejarlas ir.
Ya uno empieza a aburrirse de las discotecas, el bullicio, el malgasto del dinero y tiempo; aprecia más el tiempo con su familia y seres queridos, cuida mucho más su dinero, anhela un amor bonito, reduce su circulo social y le importa muy poco lo que digan o piensen los demás.
tengo la conciencia tranquila porque sé que siempre intento ser buena persona, sé que siempre quiero el bien de los que me rodean y de los que no y sé que aunque tenga fallos mis intenciones son puras
Si el suicidio alguna vez te pasa por la mente, quiero que sepas que prefiero sentarme todo un día entero a escuchar tu historia, que tener que sentarme a contar tu historia.
Yo te quiero vivo