nadie, o porque nuestro dolor puede parecer tonto al lado del de los demás. También porque nunca nos enseñaron a hablar de lo que sentimos.
Pero hay algo que he aprendido de mi depresión, de la bipolaridad y los ataques de ansiedad horrendos que me vienen cada tanto.
que me invade a quienes amo y sincerarme con la gente que me pregunta cómo estoy. Es por estos días. Mi salvación.
Sé que hay mucha gente por ahí sintiendo algo parecido o tal vez mil veces más doloroso. Sé que es difícil hablar y pedir auxilio: porque no queremos preocupar a
Por estos días la ansiedad me tienen apabullado, me supera y me incapacita. Siento la respiración cortada, creo que me voy a morir o que el tiempo se me está acabando.
Escribir sobre esto es para mí un gran paso: contarle a un montón de extraños, también llamar y hablar de eso
Los días malos, las cosas grises, sentir que uno no es suficiente, que algo falta, es parte del proceso. Lo verdaderamente importante de ese camino es lo que aprendes de él, lo que descubres de ti y lo que deja de ser.