El tiempo nos enseña que si alguien llega a nuestra vida, es porque un propósito traía. El que se va, ¡Se va! y su misión esta cumplida. Lo bueno se conserva y lo malo se olvida.
Soy bastante selectiva, no me agrada cualquiera, no me gusta cualquiera, no me importa cualquiera, no me motiva cualquiera, y no pierdo el tiempo con cualquiera.