Llaman TERF a las compañeras, pero lo que se esconde tras ese ataque es la defensa de la doctrina queer y sus postulados dirigidos a dinamitar el feminismo para diluirlo en una ideología al servicio del neoliberalismo. Su único argumento es el insulto, muy feministas no parecen.
El golfo de Juan Carlos es un campechano, los toreros son artistas, los fascistas constitucionales, el sexo biológico una invención y los órganos de propaganda de uno y otro lado son medios independientes. Si lo de resignificar lo lleváis haciendo toda la vida, así estamos