Me gustaría poder decirles no a los demonios de mi mente que cada día gritan más fuerte, mi voz se está apagando ni yo misma logro escucharme, estoy cansada de gritar.
Hay heridas que no sangran. Se sientan contigo a la mesa, te acompañan en el camino a casa, duermen del lado vacío de la cama y, de vez en cuando, pronuncian un “¿qué habría pasado si…?” con una voz tan parecida a la tuya que por un segundo el corazón vuelve a equivocarse. Al-Ma
Hay personas que se convierten en una “canción para no olvidar”.
No importa cuánto tiempo pase, cuántas vidas intentes construir encima del dolor, siempre aparece algo que las trae de vuelta. Una melodía, un perfume, una frase cualquiera… y de pronto el corazón recuerda todo.
La lluvia cae como si el cielo estuviera recordando algo.
En noches así
la soledad siempre regresa.
Duele.
Pesa.
Pero después de tanto tiempo
ya no intento echarla.
Solo la dejo sentarse a mi lado
mientras escuchamos juntas
cómo la noche respira.