No le debo empatía a ninguna mujer que se haya burlado o hablado mal de mí, mucho menos a la que me haya hecho mal con total consciencia. No les deseo el mal porque ya se encargaron de sembrarlo, solo me toca ver como saborean sus cosechas. No me ando con hipocresía.
Mi papá una vez me dijo:
Así como eres brava conmigo y no te puedo controlar, espero que cuando tengas pareja no dejes que nadie tu humille o te trate como si la mala fueras tu. Y sigas siendo la mujer brava que nunca pude controlar