Enfermera @UV_EG, Máster Envejec y Salud #URV. Fotógrafo profesional. ADE y gestión empresarial. Respeto es mi palabra favorita. Reciprocidad la segunda.
@Robustiano21 Tengo padre, marido, hijo, numerosos amigos. Todos ellos hombres y ninguno machista. Ni siquiera mi padre, con 94 años. No sé de qué gente se rodean. De verdad.
Ayer cancelé la compra de un piso.
Negocié hasta 415.000€, aceptaron.
En el momento de firmar me metieron 15.000€ de comisión de la inmobiliaria. A mí. Al comprador.
Por enseñarme la casa 20 minutos.
Me levanté, les di la mano y me fui.
La narcolancha que no para ante un "Alto de la Guardia Civil", se le da un disparo al aire y si continua sin parar, se les dispara con armas de guerra y no hay más, si tiene que haber algún muerto que sea el de un delincuente, nunca un Guardia Civil.
Una cosita voy a decir, @guardiacivil, lo de vuestros compañeros no es “accidente laboral”, y tampoco “muerte en acto de servicio”. Es un asesinato en toda la extensión de la palabra. Toda mi admiración y mi respeto para todos ustedes y las familias de sus compañeros.
Señores de @elcorteingles les vengo a decir una cosa: de toda la vida, las napolitanas de crema de ECI han llevado piñoncitos encima. Es mi cumpleaños (50, poca broma) y me han traído una de regalo.
Almendra (creo), en trocitos.
Hay tradiciones que no se deben perder. 😉
Reunión de tutoría.
Martes.
17 : 10.
Aula de primaria.
Sillas pequeñas.
Pósters de planetas.
Y un profesor con cara de llevar 9 meses tragando cemento emocional.
Entran los padres de Hugo.
9 años.
Suspendido en lengua.
No entrega deberes.
Interrumpe en clase.
Ha llamado “NPC” a la profesora de música.
La madre deja el bolso en la mesa.
—Venimos preocupados.
El profesor asiente.
—Yo también.
—Hugo está desmotivadísimo.
—No estudia.
—Porque no le motiváis.
Ah.
Claro.
El niño no lee, no escribe, no atiende y no trae la libreta.
Pero el problema es que el profesor no ha convertido los adjetivos en una experiencia inmersiva con luces LED.
El padre se cruza de brazos.
—En casa es muy inteligente.
—No lo dudo.
—Entonces, ¿por qué suspende?
El profesor abre el cuaderno.
—Porque en el examen dejó 7 preguntas en blanco.
La madre frunce el ceño.
—¿Y no se las podías adaptar?
Adaptar.
La palabra mágica.
Antes significaba ayudar a quien lo necesitaba.
Ahora significa que mi hijo no se frustre aunque no haga nada.
El profesor respira.
—Hugo puede aprobar. Pero tiene que trabajar un poco.
La madre se ofende.
—No queremos que pierda la autoestima.
Autoestima.
Otro comodín.
Como si corregir a un niño fuera romperle el alma.
Como si decirle “esto está mal” fuera violencia institucional.
Entonces el padre suelta la frase:
—Igual el problema es que no sabéis conectar con esta generación.
El profesor mira por la ventana.
En el patio, Hugo está intentando meterle tierra en la mochila a otro niño.
Conexión generacional.
Precioso.
Al día siguiente, correo a dirección:
“Estamos muy decepcionados. Sentimos que el colegio no acompaña emocionalmente a nuestro hijo.”
Acompañar emocionalmente.
Traducción:
“Mi hijo no hace nada, pero quiero que parezca culpa vuestra.”
Y ahí está el problema.
No son los niños.
Los niños prueban límites.
El problema son padres que llegan al colegio no para escuchar, sino para defender un expediente.
Padres que confunden educar con proteger del esfuerzo.
Padres que quieren profesores suaves, notas altas y cero consecuencias.
Resumen:
Si tu hijo suspende, puede necesitar ayuda.
Puede necesitar apoyo.
Puede necesitar otra forma de aprender.
Pero también puede necesitar algo mucho más revolucionario:
Que en casa alguien le diga la verdad.
@Dennisct26 @comolibro Depende de en qué casa. En la mía: sin dudarlo. Tiene guasa la pregunta, cuando estuvimos todos dentro de casa durante meses, y no por dinero, precisamente.
@que_jarturaaa Ahí se están quedando. Compro las tiernas, que son de aquí. En mi caso, suelo comprar en @Mercadona pero en el resto de supermercados ocurre lo mismo.