Decir adiós es el principio de todas las bienvenidas. Y para conocer nuestras versiones futuras hay que saber cuándo despedirnos de las pasadas. Aunque viajan con nosotros a todo lado, decir adiós es aprender a decirte hola.
Qué importante es encontrar espacios donde la conversación incómoda sea una oportunidad para reajustar lo que nos une. Y no el motivo para romper lo que nos une