Ver lo ocurrido en Venezuela también deja una lección para México.
Nuestro país ha sufrido terremotos devastadores y, con el tiempo, hemos aprendido aunque sea con miedo, la importancia de saber cómo actuar. Los simulacros, la alerta sísmica y la cultura de protección civil salvan vidas.
He visto videos en Venezuela donde muchas personas no evacuaban los edificios durante el sismo aunque estuvieran en un primer piso. y, en los rescates, hay mucho ruido cuando el silencio absoluto es fundamental para que los rescatistas puedan escuchar señales de vida y para que los perros de búsqueda trabajen correctamente.
Nunca hay que tomar un simulacro como una pérdida de tiempo. Ojalá nunca más lo necesitemos, pero cuando llega una emergencia, esos minutos de preparación pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Un abrazo a Venezuela. Ojalá este llegando ya toda la ayuda que necesitan en los rescates 💕🙏🏻
wey, cuando la gente va a entender que nos vale madre si a México lo eliminan después?, nosotros vamos a celebrar cada partido como si fuera el último del mundial alv, viva méxico
#SomosMéxico
A esta edad ya se me pasó eso de "si tienes un problema conmigo dímelo en la cara", a mí déjame en paz, si tienes un problema conmigo, es problema tuyo.
No está mal emocionarse por el mundial. No está mal anhelar que México logre llegar lejos esta vez. Lo que sí está mal es ser indiferente ante el dolor de las madres buscadoras, la marginación de las sexo servidoras, el olvido del CNTE.
Que ser aficionado no te nuble la vista.
Se puede emocionarse por los 90 minutos de futbol. Preocuparse por el país, enojarse con la FIFA y detestar la política y organización del gobierno de la CDMX.
La vida no es blanco o negro. Somos seres capaces de múltiples pensamientos y emociones.
!Agárrense!
En 2027 espero que la gente recuerde que el gobierno prefirió quitarle el acceso al transporte público a la clase trabajadora para que los turistas pudieran usarlo.
Hay días en los que dar clase no cansa por enseñar. Cansa que te hablen mal, que te desafíen todo el tiempo, que naturalicen faltarte el respeto. La docencia se volvió sostener emocionalmente a otros mientras nadie sostiene al docente.