Siendo pichón este cóndor apareció con una pata herida. Edgardo Dellagaspera, dueño de una estancia en Neuquén, lo sanó y le enseñó a alimentarse por su cuenta. Hoy el cóndor hace vuelos largos pero cada tanto sigue regresando a saludar 😋😋😋
https://t.co/psWc3VokaQ