Durante años nos dijeron que "los problemas de los venezolanos deben resolverlos los venezolanos". Pero resulta que no solo enfrentábamos a una tiranía asesina y corrupta, sino también a una red internacional con mucho dinero, influencia y propaganda.
Igual lo vamos a lograr.
La izquierda colombiana a una semana del mundial de fútbol:
- Pidió prohibir el uso de la camiseta
- Vandalizan el bus de la selección
- Insultan a los jugadores por no sonreirle a Petro
Odian a Colombia, la izquierda es un fenómeno apátrida siempre.
El pueblo británico arde de indignación. Y le sobran motivos.
Henry Nowak, 18 años, esposado por su propia policía mientras se desangraba en el suelo. Esposado él. La víctima. Para no ofender a quien le acababa de coser a puñaladas.
Los grandes medios, mudos, para variar. Las élites globalistas que han parido esta locura, también mirando para otro lado.
Hay muchos responsables y cómplices en las atrocidades que vemos a diario en Europa. Todos deberían responder ante la justicia, y algún día lo harán.
Llegan tarde, cuando el daño está hecho, llegan después del ultraje, después de la muerte.
Fui el último periodista en Tocorón,
Fui el primero en desaparición forzada por encima de 200 días y siempre llegaron tarde, llegó tarde el Juez que me encarceló y también el que me negó la amnistía, llegaron después que mi hermano murió.
Llegan con sus manos vacías y sus muecas a pedirte que cierres la boca a que disimules culpabilidad.
Llegaron tarde a Quero, Navas y a Breijo.
A darle «casa por cárcel» a un anciano que le robaron la casa para que le quede solo cárcel.
A negarle a Quero la amnistía estando muerto.
Como a Navas que la interrogaron durante horas sobre su hijo que había fallecido en la total soledad por parecer extranjero.
La saña con ancianos, enfermos, pobres, desaparecidos e inocentes llega primero, es a lo que los malvados les excita.
Pero ellos, por su parte siempre llegarán tarde, vestidos de blanco cuando toda la sangre está ya seca.
El llanto mundial por la irrupción de Trump en Venezuela el 3 de enero no fue, ahora lo entiendo, un tema de soberanía.
Fue el pavor de perder sus minas de oro.
(Nunca más literal)
El tipo iba a Venezuela a martirizar presos políticos y exigir, cual mafioso, silencio a sus familias. Luego cobraba dinero de la corrupción y del ecocidio del Arco Minero del Orinoco. José Luis Rodríguez Zapatero debe pagar. Y también quienes trabajaron con y para él.
Esta foto de hoy en Caracas es histórica.
El chavismo ha muerto.
Alguna vez fue un movimiento pseudo revolucionario, hoy sólo son un grupo de delincuentes arrodillados a Estados Unidos con la esperanza de lograr la impunidad de sus delitos.
Aplaude, Diosdado.
Pasó el viernes.
Jorge Rodríguez volvió a mentir.
Los presos políticos siguen siendo sus rehenes. Y sigue jugando con la ilusión y la esperanza de sus familiares.
Criminal.
Un colombiano negociaba con nuestra comida.
Un español negociaba con nuestro petróleo.
Un cubano negociaba con nuestra política.
El chavismo es, en esencia, antipatriota.
Esta es Luisa Ortega Díaz, para quienes olvidaron su rostro, o para quienes se confundieron con ella después de que intentara colarse en la “oposición”.
#AHORA | Policía metropolitano Héctor Rovaín al volver a su casa tras 23 años preso:
“Dejé gente pequeña que ya son adultos. Sobrinas que ya son mujeres. Perdí a mis padres estando preso. Mi hijo tenía cuatro años cuando me detuvieron. No lo pude ni llevar al prescolar”.
Si presenciamos en tiempo real la liberación de Cuba (y la de Venezuela), considerémonos una generación históricamente privilegiada.
Millones han muerto con la tristeza de no haber sido testigos de ello.
23 años encerrados.
16 meses buscando a su hijo, asesinado hace casi un año.
La transición, en la medida en que avance, destapará los horrores del chavismo y nos recordará que hemos atravesado el mismísimo infierno.