Nico Williams es campeón del mundo. Y tras la premiación, va directo a la tribuna a entregarle la medalla a su madre. Ella, que en 1994 salió de Ghana y cruzó parte del Sahara para poder llegar a España en busca de nuevas oportunidades.
Una campeona más.
Estoy excitado. Estoy sin palabras.
Nos han metido un gol en todo el Mundial.
No tocan la pelota. No nos chutan. La única manera de ganar a este equipo es rezando y yendo a penaltis.
Enhorabuena a todo el equipo y staff. Es algo que no había visto en mi puta vida.