Poco se habla de cómo los manifestantes han conseguido poner un toldo para dar sombra más eficaz que los del ayuntamiento y sin robar millones de las arcas públicas
Impresionante la manifestación contra la profunda crisis de vivienda. La clase trabajadora ya no puede más.
Se empieza a acampar en Sol.
Señalemos a los culpables: los rentistas, los empresarios y el Estado capitalista.
Ninguna Maricarmen ni Olga más.
Entiendo que gente acostumbrada a ver ovnis vea fantasmas donde no los hay. Más empatía y menos bulos. Muy orgullosa del trabajo de todo el equipo @El_Intermedio@laSextaTV
Claro Isabel, no se te había ocurrido que llamar hijo de puta al presidente y estar todos los días insultando al gobierno e invocando a ETA podía desembocar en manifestaciones violentas.
No es Vox, eres tú alentando el odio constantemente.
Hola currela madrileño, esto te lo dedica Ayuso a ti.
Una tipa que vive en un piso de 2 millones de euros con seis cuartos de baño, le dice a quien vive en una habitación y tiene que compartir vivienda y baño con otras 4 familias, por 700 euros, que regularte el precio del alquiler para que te lo bajen es de comunistas.
La misma que difruta de un chaletazo o se pega un par de viajes al mes, con tus impuestos.
Pero oye, que es muy graciosa porque insulta a Sánchez.
Libertad.
Chavalas, acordarse que si sois de izquierdas y os invitan a una boda, tenéis que ir von la camiseta de la sanidad pública y la tote de la huelga del metal
Le humillaron, insultaron, apalearon hasta romperle los dedos, la cara, la cabeza. Le quemaron. Le cortaron la lengua. Y, finalmente, después de tres dias de someterle a brutales torturas y humillaciones, le asesinaron disparándole hasta 44 tiros.
El 15 de septiembre de 1973, en el Estadio Chile convertido en centro de detención, torturas y terror fascista, los militares golpistas, fascistas pinochetistas, asesinaron al cantautor Victor Jara. Como el, miles de personas pasaron por las manos de estos sádicos que querian borrar su memoria, destruir su legado, reventar sus voluntades a base de golpes y brutales torturas.
Antes de morir, y mientras otros reclusos y compañeros intentaban socorrerle, curarle y esconderle de sus torturadores, consiguió escribir, sin dejar esa sonrisa, la sonrisa que nunca le abandonó y que más cabreaba al facho mientras le apaleaba, los últimos versos de su última poesia, ‘Somos cinco mil’.
Querian callarle pero le hicieron inmortal.
La plaza del Ayuntamiento de París se ha transformado por completo. Árboles, sombras y un espacio mucho sano para sus vecinas y vecinos.
Claro que es posible no tener plazas que se conviertan en una sartén durante el verano, solo hace falta querer hacerlo.