Los tenistas viven 9,7 años más que las personas sedentarias.
No 9,7 meses, sino 9,7 años. Casi una década.
El Estudio del Corazón de la Ciudad de Copenhague siguió a 8.577 personas durante 25 años y clasificó cada deporte según la cantidad de años que añade a la vida.
Bádminton: 6,2 años. Fútbol: 4,7. Ciclismo: 3,7. Natación: 3,4. Correr: 3,2.
El tenis casi triplica la esperanza de vida de correr.
Un estudio independiente con 80.000 adultos reveló que los deportes de raqueta reducen la mortalidad por todas las causas en un 47 % y la mortalidad cardiovascular en un 56 %. La natación la redujo en un 41 %. El ejercicio aeróbico, en un 36 %.
La pregunta es por qué los deportes de raqueta superan con creces a los demás.
Tres mecanismos se combinan.
Primero, las exigencias físicas. Un peloteo de tenis requiere sprints explosivos, cambios de dirección laterales y un esfuerzo aeróbico sostenido. Estás entrenando simultáneamente las fibras musculares de contracción rápida y lenta. La mayoría de los ejercicios cardiovasculares solo entrenan un sistema.
En segundo lugar, la carga cognitiva. Estás leyendo el efecto de la pelota, prediciendo ángulos, ajustando la posición y ejecutando patrones motores en tiempo real. Tu cerebro está resolviendo problemas espaciales a más de 130 km/h. Esa coordinación ojo-mano y el procesamiento estratégico crean conexiones neuronales que protegen contra el deterioro cognitivo.
En tercer lugar, y este es el punto al que los investigadores vuelven una y otra vez: literalmente no puedes jugar solo. Todos los deportes de raqueta requieren otra persona al otro lado de la red. Esa interacción social forzada desencadena beneficios neuroquímicos que el ejercicio en solitario no puede replicar. Una fuerte conexión social por sí sola aumenta tu probabilidad de longevidad en un 50 %.
Correr es solo tú y tus pensamientos. El tenis es tú, un oponente estratégico y una comunidad.
El Dr. Daniel Amen tiene razón. Los datos son abrumadores. Si quieres la actividad con mayor retorno de la inversión para una vida más larga, toma una raqueta.
Algunos invierten para ganar dinero.
Otros entienden mejor el juego
y buscan el mayor retorno posible.
No solo en años de vida.
También en cómo hacen crecer su dinero.
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ANALFABETOS MOTRICES.
De la infancia salvaje a la domesticada. Sedentarismo pediátrico, una emergencia silenciosa (Mariano Ferro)(2025) https://t.co/b3sJt1sVZd
Que se aburra. Que invente. Pero no le des un celular: estás apagando su creatividad cada vez que lo haces. Los niños necesitan aburrirse para activar su creatividad y pensamiento reflexivo.
"Son horas extra no pagadas"
"Estas salidas implican estar presentes las 24 horas"
"No tenemos formación médica y, aun así, somos responsables de administrar medicación"
Más de 50 escuelas de Catalunya no harán excursiones ni viajes como protesta laboral
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Sí, los contenidos se empobrecen.
Sí, el nivel educativo desciende.
Sí, la educación se degrada.
Sí, la exigencia se diluye.
Quien diganlo contrario, miente.
"Artista"
Por lo que hizo este artista callejero en el suelo con un perro y una mujer. Mirá cómo se estira el perrito durante la presentación, qué pedazo de tipazo.
Si no se trabaja un mínimo de educación, respeto y disciplina en casa, las clases se hacen insoportables e imposibles de dar.
«Las aulas en España tienen un problema de disciplina.» https://t.co/CeDpEc4PvS
🔴 Las aulas en España tienen un problema de disciplina. Los docentes españoles se enfrentan a clases más disruptivas que la media internacional
https://t.co/CV7fOcV80O Informa @Lauragutierrez_
Algunos te dirán que debes entenderlo porque no sabes la historia que hay detrás del alumno. Que puede que la culpa sea tuya porque no les motivas lo suficiente. Que se rebelan porque les quieres educar para un mundo que ya no existe. ¿Sabes quiénes? Los que no pisan las aulas.
No podemos poner en los colegios o en el profesorado la solución de un problema que está claramente en la familia. Cuando un niño no tiene límites en casa, llega al colegio y siente que tampoco los tiene. De ahí el cero respeto a los docentes.