Que no nos sorprenda que en cinco años en cada kinder de Iztapalapa y Neza haya al menos un Ferran Sánchez, un Erling López, un Jude Martínez o un Declan González. Las girls que se enamoraron de esos jugadores en el Mundial no van a parar hasta tener una bendición con esos nombres.
Tan cerca y tan lejos del bicampeonato del mundo. No se dio el final soñado para Lionel Messi, pero no deja de ser heroico lo que hizo en su ÚLTIMO BAILE MUNDIALISTA. Llegar hasta el partido por el título y jugar como jugó, a los 39 años de edad, solo está al alcance del mejor futbolista de todos los tiempos.
Gracias por todo, Lionel.
Los Mundiales no serán lo mismo sin ti.
POR SIEMPRE EL REY DEL FÚTBOL.
Fue figura en la fase de grupos. Marcó doblete en los octavos de final. Firmó otro doblete en los cuartos de final. Convirtió uno de los mejores goles de todo el torneo en el partido por el tercer lugar. Y consiguió el récord como el jugador inglés con más goles (7) en una misma edición de la Copa del Mundo en toda la historia.
El sueño del título no se dio por esa dolorosa derrota ante la Selección de Argentina de Lionel Messi, pero a Bellingham no hay absolutamente nada que reprocharle. Se entregó al máximo, logró más anotaciones que Harry Kane, lideró a su selección nacional y confirmó en el escenario más grande que existe que tiene todo para convertirse en el mediocampista inglés más grande de la historia.
Esto apenas es el inicio, Jude.
Tienes todo para marcar época y para seguir soñando con llegar a lo más alto. Gracias por las emociones. Y gracias por enseñarle al planeta entero cómo se debe jugar una Copa del Mundo. Esa medalla, aunque es de bronce, la tienes que portar con muchísimo orgullo.
NACISTE PARA SER LEYENDA.
Las girls que le empezaron a ir a las Chivas viendo que en su primer partido de Liga MX no hubo Haaland, pausa de hidratación, Shakira y encima perdieron 2-0
Argentina volvió a ganar. Sin ayudas arbitrales y sin un Messi brillante. Llegó un punto en el que seguir menospreciando a esta selección ya no es una opinión seria. Es, simplemente, pensamiento infantil.