Ahora que La Odisea vuelve a ponerse de moda, hay que recordar que las sirenas griegas no eran mitad mujer y mitad pez -legado de la Edad Media- sino mitad mujer y mitad ave.
Aquí, el grabado de Odiseo y las sirenas en una ánfora griega y en el célebre cuadro de Waterhouse:
La servilleta que Jorge Messi hizo firmar a los directivos del FC Barcelona para asegurar la contratación de Lionel Messi. Un pedazo de papel que terminó cambiando para siempre la historia del fútbol.
la poesía de Louise Glück como una consigna: si perdiste un día o un año siempre estará el siguiente, las colinas no irán a ninguna parte, el sol seguirá saliendo saliendo y los arbustos seguirán dando frutos.
El éxito en un caso no hace al abogado mejor; el fracaso tampoco lo hace peor. El mejor abogado es el que sabe disfrutar con humildad lo favorable y encajar con paciencia lo desfavorable. La unión de ambas actitudes nos hacen mejores.
Tú no eres los casos que defiendes ni el resultado del fallo de la sentencia, eres mucho más; eres años de estudio, de práctica, de colegas, de clientes…, de un intangible difícil de explicar y que se renueva día a día. No te identifiques con exitos o fracasos, eres mucho más.
Cada que puedas, hazte consciente y agradece todo lo que tienes. Tu hogar, tu trabajo, tus amigos, tu familia, tus cosas. Reconoce que existen infinitas razones para estar agradecido, piensa que hay mucho más por agradecer que por reprochar.
Los versos más famosos de #AntonioMachado escritos de su puño y letra. Su propia letra.
"Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre la mar"
Odiseo no regresa a Ítaca como un rey aclamado. Regresa como mendigo
Salió de Troya con ejércitos, barcos, prestigio y poder. Entra a su casa sin nada. ¿Por qué? porque el hombre que salió necesitaba reconocimiento. El que regresa, ya no
Lección en esta época de egos desbordados
Ferrán pedía un gol en la fase de grupos, Dios se lo negó y le hizo pasar el calvario de un Mundial repleto de críticas. Tras eso, le concedió el gol de la victoria.
Porque Dios no nos da lo que queremos sino lo que necesitamos.