Hoy recibí un citatorio de la FGR por el asunto del narcolaboratorio.
La persecución política en mi contra continúa: protegen a los delincuentes y persiguen a quienes sí cumplimos con nuestro deber.
Como siempre lo he hecho, seguiré dando la cara y luchando por tu familia y la libertad.
Hasta donde tope, por Chihuahua y por México. 🇲🇽
Después de 4 meses y medio compitiendo, Cruz Azul es antepenúltimo en la Liga MX y está a 22 puntos del América, que está firmando un torneo extraordinario y que podría lograr la mejor puntuación de todos los tiempos en fase regular, si gana su último partido.
Si Cruz Azul gana en la última jornada a Puebla tendría opciones matemáticas (pocas, pero las tiene) de clasificarse para la liguilla.
Si lo consigue, en ese momento se borraría todo lo que ha pasado desde julio y, pese a la diferencia brutal que ha habido entre ambos equipos durante más de 4 meses, ambos partirían en igualdad de condiciones en la fase final (la única diferencia es que Cruz Azul tendría que jugar el play-in).
Es decir, en la Liga MX, con un buen play-in puedes borrar de un plumazo 4 meses horribles y 22 puntos de diferencia respecto del líder.
Y lo peor de todo es que este tipo de situaciones se dan continuamente y rara vez el mejor equipo de la temporada regular logra el título (solo ha pasado en 9 de 53 ocasiones). En el caso concreto del América, solo ha sido campeón UNA VEZ (de 8 posibles) después de ser Superlíder.
Es un formato totalmente obsoleto e impropio del fútbol. Fomenta la mediocridad y posibilita situaciones terriblemente injustas que se dan permanentemente. Y lo peor de todo: no ayuda a que mejore el futbolista. En su cabeza está que nada de lo que pase entre julio y noviembre sirve para mucho. Con un mes bueno (el de la liguilla) es más que suficiente para lograr el objetivo.
No hay día a día. No existe el esfuerzo semanal continuado. No hay la presión de ganar cada jornada para no descolgarte de la lucha por el título. Y, encima, no hay descensos. Es la cultura del pelotazo.