Todavía recuerdo cuando en Nueva Canarias se vendió como una oportunidad fantástica de aunar el voto nacionalista la unión con CC en 2011 y 2019 para concurrir juntos a las Elecciones Generales.
Hoy parece que algunos no se acuerdan. Parece que en Lanzarote no había tele.
Ramón es conductor de un taxi eléctrico. Cada día ofrece un servicio de calidad a nuestra gente.
Conocer su experiencia, la de muchos taxistas de Gran Canaria, es esperanzador. Porque una isla sostenible es una mejor isla. Es Gran Canaria. #HacemosGranCanaria
La idea consistió en instalar en las zonas quemadas tótems de madera donde los ciudadanos debían colocar su móvil para hacer la foto, que así se hacía siempre desde el mismo lugar. Luego, las compartían por redes para comprobar cómo evolucionaban los pinos https://t.co/PhgimkzhMh
Las líneas de rabo gato en carreteras, por ejemplo, suponen auténticos senderos para que los incendios se propaguen rápidamente.
Erradicarla (si eso fuera ya posible) costará mucho tiempo y recursos públicos.
Mientras el rabo gato rebrota sin dificultad y de manera muy rápida, nuestras plantas locales no lo hacen tan rápido y acaban siendo desplazadas, transformando hábitats.
El rabo gato es una planta pirófila (le "gusta" el fuego)
Su ignición es casi instantánea cerca del fuego. Sus semillas germinan con el calor. Al mezclase con plantas autóctonas, las vuelve más susceptibles al fuego y ¿Qué ocurre?
La espiga de cada individuo puede albergar miles de semillas que se transportan con el viento, el agua, los animales e incluso las ruedas de los coches.
Pueden vivir hasta 6 años enterradas en el suelo.
¿Por qué esta especie es tan peligrosa para nuestro archipiélago?
Son capaces de establecerse prácticamente en cualquier tipo de suelo. Pueden encontrarse en matorrales, pastizales, cultivos e incluso en nuestras aceras 🙄
En los años 60 se registró por primera vez en Gran Canaria la presencia del ahora archiconocido rabo de gato, traída como plata ornamental.
En solo 60 años ha conseguido colonizar todas las islas.
Hoy hablamos de la invasora más conocida de Canarias
#HILO
POCO SE PUEDE HACER FRENTE A ESTAS TORMENTAS DE FUEGO SALVO CUIDARNOS DE QUE NO ALCANCE A LA POBLACIÓN.
El paradigma de la extinción es rotundo: Cuanto más y mejores medios tenemos, más incendios apagamos pero peores son las consecuencias de aquellos pocos que logran escapar.
Debido al cambio climático, las sequías persistentes acumulan gran cantidad de combustible forestal con alta disposición de arder.
Los bosques tardan más en recuperarse. Empiezan a ocurrir incendios en latitudes donde hasta la fecha no se daban.
A partir de 2016 se clasificaron como incendios de sexta generación a aquellos que eran capaces de crear su propio “clima” que los favorece.
Estos incendios liberan una cantidad tan grande de Co2 que elevan los gases de efecto invernadero aumentando el calentamiento del planeta.
En las peores situaciones son de lamentar víctimas mortales
Los medios de extinción son cada vez más costosos y los combatientes se encuentran muy bien entrenados.
A partir de 2010 hasta 2015 es frecuente observar como se producen grandes incendios al mismo tiempo, cada vez más rápidos y veloces. Los problemas logísticos se acentúan.
Estamos ante los incendios de quinta generación.
Los incendios queman ahora grandes superficies, incluidas antiguas zonas agrícolas ya abandonadas.
La emergencia durante el incendio comienza a derivarse a la protección de las viviendas.
Los incendios de cuarta generación aparecen entre los años 2000-2010.
Las antiguas zonas agrícolas se han ido transformando en pequeñas áreas de viviendas.
Aparece la llamada zona de interfaz urbano-forestal.
En los años 90 comenzábamos a ver los primeros grandes incendios de copa, más virulentos que años anteriores. Incendios que se escapaban ya de las zonas de control. Estábamos ante la tercera generación.
También se empezaba a profesionalizar el personal contra incendios
En los años 80, los incendios comienzan a consumir cada vez más territorio. Algunas pequeñas poblaciones se empiezan a ver afectadas, pero el riesgo es mayoritariamente forestal.
Teníamos aquí los incendios de segunda generación.
Comienza los gastos en medios de extinción.
Los incendios de primera generación aparecen entre 1950 y 1960. Solían ser de cierta intensidad en verano.
Eran básicamente de superficie ya que el monte, históricamente aprovechado, comienza a cerrarse.
Muchas veces eran los propios vecinos los que colaboraban en la extinción
Tranquilo, que para eso estamos nosotros aquí😅
Aunque antes de contar que diablos es lo de la sexta generación, habría que repasar un pelín los apuntes de otros años.
¿Incendios en Canarias?
Desde siempre. Ya fueran por vulcanismo o caída de rayos hasta por motivos bélicos.