La persona que camina en la luz tiene luz suficiente para ver el pecado como pecado, para aborrecerlo, para confesarlo, para recibir perdón por él con agradecimiento y humildad, y para esforzarse por amar mejor a Dios y a las personas con una resolución renovada.
-John Piper
La fe de Pedro fue más encendida por haberse hundido que por haber caminado en el agua, porque aprendió que Jesús no solo es quien lo llamó a caminar por fe, sino quien también estaba listo para rescatarlo cuando su fe flaqueaba y se hundía.