Dios nuestro, en esta noche queremos decirte que confiamos en ti y que no tendremos miedo porque tú nos acompañas en cada decisión que tomamos. Toda nuestra vida está en tus manos, nuestros sueños y nuestra esperanza está puesta en ti.
Hay momentos difíciles en la vida: perder a un ser querido, pasar por problemas económicos, que te mientan, que te engañen, que te humillen… y lavar un topper de plástico lleno de grasa.