“Eso de amar sin esperar nada a cambio, es bonito en los cuentos de hadas. Pero en la vida real, un amor maduro exige un delicado equilibrio entre dar y recibir, porque todo aquello que no es mutuo, resulta tóxico”.🎨
Si los dos están comprometidos con ayudar al otro a crecer, asumirán los períodos tormentosos de toda relación como oportunidades de crecimiento mutuo.