Si para que tu relación funcione necesitas callar, dejar pasar situaciones, ignorar cosas que te duelen, fingir sonrisas y tragarte el llanto, no estás en el lugar correcto. La persona indicada te escuchará, te apoyará, dialogará sobre las cosas que te duelen y estará dispuesto a mejorar. La persona correcta hará que la relación funcione, validando tus sentimientos. Piensa en eso.
Si todo lo tomas personal, vivirás ofendido la mayor parte de tu vida. Recuerda que las personas no te hacen cosas; las personas hacen cosas y tú decides si te afectan o no.