Nuestro tiempo necesita hombres y mujeres que tengan el valor de hacer el bien incluso cuando cuesta. Háganse prójimos de quienes están solos, sostengan a quienes están cansados, busquen a quienes se han alejado. Tengan el valor de perdonar, de volver a empezar, de dialogar.
Se indignan con Florencia Peña porque tocó a alguien como Leo pero mañana se olvidan y siguen dándole visualizaciones a Luzu, Olga y todos esos streamings de cuarta que no tienen estructura, ni información real (pero aún así se informan a través de ellos). Avalan la estupidez.
Dejen de romantizar que sanar es salir a tomar café e ir a caminar a lugares bonitos, sanar es abrumante, es un sube y baja de emociones constantes, es intentarlo todos los días a todo momento, y no dejar que tus pensamientos te ganen y arruinen tu día, no es genial, es horrible.