Esto es, sencilla y llanamente, corrupción. Corrupción política por uso indebido de fondos públicos en un contexto, además, de empeoramiento de los servicios públicos. Corrupción moral por degradar la sede de la soberanía nacional con impertinentes actuaciones.
No hay dinero para las mujeres maltratadas a las que dieron pulseras defectuosas, ni para el correcto funcionamiento de trenes y cercanías, ni para VPOs… Sí para comprar las voluntades de influencers que len sirvan al Gobierno de correa de transmisión. De esto va la campaña; a esto van los impuestos que, con esfuerzo y cada vez más hartos, pagamos.
En una empresa privada ninguna campaña de 200.000 euros se aprobaría simplemente porque parezca buena. Se piden objetivos. Indicadores. Retorno. Resultados.
Se estudia qué porcentaje del público objetivo alcanza, cuál es su percepción o qué beneficio produce.
Nadie le exige a Marina Rivers aprobar los Presupuestos Generales del Estado. Se le pregunta si considera razonable el uso de recursos públicos para esta campaña en concreto.
Nadie tampoco ha discutido que Marina Rivers pueda cobrar por una campaña legal y nadie discute que los influencers tengan derecho a trabajar.
La pregunta es si un Gobierno puede dedicar cientos de miles de euros a una campaña de imagen con influencers y a una marca de ropa simbólica.
Dice Marina Rivers que entonces también habría que preguntarse por el Mundial, la Navidad, la visita del Papa o los conciertos, y es verdad, pero no entiende que cada gasto público debe justificarse por sí mismo, sin caer en la demagogia que tanto critica.
Es la moral del saqueo administrativo: no justificar un gasto, sino diluirlo entre una multitud de gastos igualmente discutibles. Que existan otros gastos discutibles no convierte este en un buen gasto, ni mucho menos.
Otro argumento suyo es aún más interesante. Repite una y otra vez que la democracia no es de izquierdas ni de derechas.
La democracia pertenece a todos. Precisamente por eso conviene desconfiar cuando un poder político intenta apropiarse emocionalmente de ella.
Confundir el Gobierno con la democracia ha sido uno de los trucos favoritos del poder a lo largo de la historia.
Entre sus argumentos se encuentra que ella paga muchos impuestos. También los pagan millones de españoles, pero pagar impuestos no concede autoridad moral para decidir cómo deben gastarse.
Lo relevante no es cuánto aporta cada uno, sino si el dinero se administra con criterios de necesidad, eficiencia y eficacia.
Marina termina diciendo que donará lo cobrado. Es un gesto respetable, pero tampoco responde a la cuestión.
Si mañana un contrato público fuera innecesario, seguiría siendo innecesario aunque todos los adjudicatarios donaran sus beneficios.
Porque el debate nunca fue el destino del dinero de Marina Rivers. El debate es el destino del dinero de todos.
Parece que cada vez que alguien pregunta si el Estado debería gestionar mejor los recursos públicos aparece el mismo reflejo condicionad, que entonces está en contra de la democracia.
Precisamente porque creemos en la democracia exigimos algo que debería ser elemental, que el poder justifique cada euro con el mismo rigor con el que Hacienda exige cada euro al contribuyente.
Eso no debilita la democracia. La fortalece.
Marina Rivers no defiende aquí la democracia, defiende que un Gobierno pueda utilizar dinero público para una campaña en nombre de la democracia y que esa decisión quede, en la práctica, protegida frente a la crítica porque ya existen otros gastos públicos discutibles.
Sánchez: “Extremadura es la comunidad con menos población extranjera de España, apenas un 4%, también es la más segura y la que más barata tiene la vivienda tanto para la compra, como para el alquiler”
No te preocupes Fabiana el resto de españoles que trabajan 8 horas o más de lunes a domingo también se pierden miles de cosas familiares y cobran 1/10 parte de lo que tú ❤️🩹
España es un caso singular en la UE por no haber presentado presupuestos durante varios años.
Ucrania viene presentando y aprobando presupuestos anuales durante toda la guerra.
Y Bolaños ve difícil presentar los Presupuestos en 2026 debido a la incertidumbre por la guerra. 🤦🏻♂️
¿Sabía que los tramos del IRPF no son deflactados para que el estado pueda robarle más, pero las bases máximas de cotización si son deflactadas, para que el estado pueda robarle más?
El estado no deflacta lo q te cobra, pero sí sube lo q te recauda porque son un banda criminal.
Hay que pasar de la 'Proposición no de ley' a una 'Proposición de ley' en el Congreso que deflacte los parámetros del IRPF de forma razonable pero suficiente. Si el Gobierno se escuda en el artículo 134.6 CE para no negociarla, amenazar con una moción de censura. Tenéis los números.
En un país medianamente serio —ya no te digo ejemplar, simplemente funcional—, cuando tienes a un dirigente que lleva camino de una década en el poder, con una deriva cada vez más tiránica, lo lógico sería que la oposición estuviera ya trabajando como si gobernara mañana.
No dentro de seis meses. No después de unas elecciones. Mañana.
Porque si de verdad crees que el país está en una situación crítica —y lo está: inmigración desbordada, acceso a la vivienda imposible, presión fiscal asfixiante, deterioro institucional, fractura social creciente—, entonces no puedes permitirte el lujo de improvisar. Tendrías que tener equipos sentados, coordinándose, afinando medidas concretas para los primeros 100 días… o mejor aún, para los primeros 15.
Quince días. Ese debería ser el horizonte mental de una oposición responsable.
Uno se imagina —o debería poder imaginar— al portavoz de vivienda de Vox reuniéndose con su homólogo del Partido Popular, no para ver quién se apunta el tanto, sino para diseñar un plan de choque inmediato. Lo mismo en economía, en defensa, en inmigración. Equipos técnicos cruzando propuestas, identificando urgencias, pactando líneas rojas y prioridades. Preparando un gobierno antes de que exista.
Eso sería lo normal en un país con sentido de Estado. Eso sería lo esperable en una situación de emergencia.
Pero aquí no.
Aquí uno tiene la sensación de que ni siquiera se cruzan llamadas. Que no hay estrategia compartida, ni coordinación, ni urgencia real. Que cada uno va a lo suyo, atrapado en su cálculo corto, en su parcela, en su titular del día.
Y eso es lo verdaderamente preocupante. No solo el desgaste de quien gobierna, sino la ausencia de una alternativa preparada para sustituirlo.
Porque al final, el problema no es solo quién está.
El problema es quién debería estar… y no está listo.
Cuarenta y tantos muertos por el mal funcionamiento de un servicio público esencial. Y aquí no pasa nada.
No a la guerra, incienso y a seguir
Qué vergüenza
Es una puta vergüenza que quienes menos tienen acaben teniendo aún menos porque el Estado se niega a ajustar el IRPF a la inflación (deflactar los tramos), beneficiándose así de una inflación que él mismo genera.
Maldito socialismo que condena a la gente a la miseria,
Son las cinco y nadie del Gobierno ha felicitado ni el Domingo de Ramos y ni el inicio de la Semana Santa a los católicos.
Para felicitar el Ramadán, una fiesta que nada tiene que ver con España, se dieron mucha prisa.
#ÚltimaHora 🔴Adif reincide y vuelve a llevarse material del lugar del accidente de tren en Adamuz sin avisar a la juez y sin permiso: 42 metros de vías https://t.co/KhLtUFkckY
No tenemos presupuestos por la gravedad de la situación.
JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJJAKJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJANJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA