El debate de "Yo no mandaré a mis hijos al cole" en la terraza del bar, mientras los hijos juegan con 42 niños más en el parque de enfrente, es apasionante.
No quiero decir nada pero los que nacimos entre 1991 y 1999 en unos dias vamos a haber vivido en tres decadas, dos siglos y dos milenios distintos sin tener 30 años. Toma pa vó