@FinoYossen Ya hasta nos da lástima la cantidad de huevadas que tenes que decir para defender el sobre que te toca. Pone los huevos y retirate como toda persona de bien Fino, ya es indefendible.
@CristianGeo7 Ojo con las ranger, después que hicieron el acuerdo con YPF se empezó a llenar.
Pero para el serrucho de Bandurria y LACH la Hilux no se desarma.
Hoy se apaga una parte de la historia de la Fuerza Aérea Argentina.
El A-4AR Fightinghawk inicia su despedida… y para muchos de nosotros no se va solamente un avión. Se va una etapa de vida.
Detrás de cada vuelo hubo madrugadas heladas en plataforma, olor a JP-1, briefings eternos, camaradería, disciplina y una pasión difícil de explicar con palabras. El Fightinghawk no era solamente una máquina de combate: era un símbolo de entrega, de vocación y de orgullo por vestir el uniforme de la Patria.
Pero su historia venía de mucho antes.
Antes del A-4AR estuvieron los A-4B y A-4C Skyhawk. Aviones que quedaron grabados para siempre en la historia grande de la aviación militar argentina y en el legado de Malvinas. Fueron aquellos hombres los que llevaron el Skyhawk al límite, volando rasante sobre el mar, enfrentando condiciones imposibles y escribiendo algunas de las páginas más heroicas de 1982.
Cada vez que uno se subía a un Fightinghawk, era imposible no sentir el peso de esa herencia.
No era solamente volar un avión de combate. Era continuar una tradición construida por pilotos que dejaron un ejemplo de valor, profesionalismo y entrega absoluta.
Tuve el privilegio de volarlo.
De sentir cómo cobraba vida en cada puesta en marcha, de despegar sabiendo que arriba quedaban solo el avión, el entrenamiento y uno mismo. Ahí entendías el verdadero significado de palabras como honor, sacrificio y responsabilidad.
El A-4AR nos exigía todo. Y justamente por eso nos enseñó tanto.
Hoy llega su despedida oficial, pero ningún Skyhawk dejará realmente de volar mientras siga vivo en la memoria de quienes lo operaron, lo mantuvieron y lo admiraron desde tierra.
Porque algunos aviones trascienden el metal.
Y la saga de los Skyhawk en la Fuerza Aérea Argentina, desde los A-4B y C de Malvinas hasta el Fightinghawk ya forma parte eterna de nuestra historia.
AD ASTRA PER ASPERA y NO HAY QUIÉN PUEDA!
Pasó cerca de Pehuajó, lo vi al lado del gordo Lara (ídolo del TC4000 de la zona), cuando pasó el primer camión no sabíamos para dónde correr. El Dakar es lo más grande que hay.