Vale recordarles a los geómetras, especialistas en trazado de líneas, que Boca está jugando Sudamericana después de un gol anulado y un penal no cobrado contra Cruzeiro. Se entiende igual que en algo tienen que ocupar tanto tiempo libre; nosotros, firmes en los cuatro frentes.
La roja de Bareiro y lo de hoy a la noche son dos hechos muy graves que la dirigencia de Boca no puede aceptar. Nos meten la mano en el bolsillo. Es una vergüenza
Riquelme tiene que salir a hablar. Y tiene que decir claramente y sin eufemismos que fue un robo. Desde 2014 nos vienen cagando, y esta dirigencia no hizo nada para cambiar eso.
"¿ALGUIEN ME EXPLICA? Cruzeiro 1-0 Boca en el Mineirão, MIREN CÓMO ESTÁ LA HINCHADA".
La sorpresa de un hincha brasileño, al ver a los hinchas de Boca cantando en la tribuna... 🇧🇷😳🇦🇷
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Closs y Latorre en lugar de hacer bien su trabajo y decir lo que todos vemos, es decir, que ninguna de las 2 era amarilla, hablan del prontuario de Bareiro. Así funciona. Siempre los árbitros van condicionados y predispuestos a rajarnos jugadores por lo que hablan estos muchachos
Los papelitos A4 tirados antes de tiempo. El homenaje al 26/6 en la Centenario Alta. La única alegría de River en la tarde: su triunfo en el sorteo del arco para evitar la arena en el primer tiempo. Los minutos iniciales con Boca desconectado. El homenaje de Brey a Gatti descolgándola a una mano. El primer estiletazo de Paredes. El sandwichito a Merentiel. La rápida amarilla a Bareiro. La lenta amarilla a Salas. El segundo desborde de Blanco en la tarde. El quinto desgarro de Driussi en un año.
El tackle de Colidio a Bareiro, cada uno en la vereda correcta. Los errores no forzados de Weigandt. Los passing shots de Paredes, ya con la molestia en el isquiotibial a cuestas: segunda daga a espaldas de los centrales, remate de la Bestia y “¡uuuh!” en bares y casas de la mitad más uno. La tercera fue la vencida: otro pase magistral de cachetada al yorugua, mano clara, penal claro, segunda amarilla clara (como a Bressan de Gremio en 2018, como a Valdez en Independiente-Racing hace dos semanas). No para Darío Herrera. Zafa Rivero. No zafa River. Montiel quiere ponerlo nervioso a su compañero de doce pasos en Qatar. Ja. Somos todos Paredes: poema de ejecución, poema de festejo. El beso al escudo. El Topo Gigio. Otro truco gallo. Otro silencio atroz. 1-0 al descanso.
El caño porno de Merentiel a Moreno: tenés que techar el estadio, los genios hacen eso. Otro regalito de Rivero, otra mala definición de la Bestia. La presión de Blanco, el bombazo a lo Nandez de Ascacíbar. Los ponchazos del equipo del paladar negro. La seguridad de Brey. La sobriedad de Costa y sobre todo de Di Lollo: enorme cierre ante Salas y otro partido de podio.
La plantada de Paredes. El berrinche de Acuña. La Scaloneta, a un lado. Delgado mejorado. Bareiro sacrificado. Afuera Leo, figura total. Adentro Ander, jugador de rol. El aprendizaje para Aranda. El quite de Belmonte. El pase exquisito del español. La primera de las mil corridas de Zeballos. El láser verde, al rescate de un River para la cachetada.
Los 5 minutos de descuento. El último centro a la olla del devaluado Millonario. El empujoncito a lo Sub Zero de Blanco. El piletazo de Martínez Quarta. El pedido de VAR de 50 pulgadas de Coudet.
El pitazo final. El puño apretado del gran capitán. La merecida alegría de Úbeda, que cambió críticas por elogios. La ida veloz del DT local. Los silbidos para el “renovado” River. Los festejos del renovado Boca. Las bocinas en las calles. La selfie en mitad de cancha. La paternidad, intacta.