Recién despierto. No hay como año nuevo. No hay fecha ni la habrá. Es el pico máximo de felicidad, la gente acepta unánimemente que sus vidas “cambiarán” absolutamente de un día para el otro. Calor, fiesta, alegría. Me emociona.
Gallardo piensa en Borja y Nacho de titulares para el jueves. Ya no sé ni qué decir. El problema ya no es si juegan bien o mal (juegan mal), es que con ellos no hay proyección ni construcción de futuro