El huachicol fiscal es el robo más grande en la historia de México: 700 mil millones de pesos que el Estado deja de recibir por este fraude.
Una red de esta magnitud no pudo operar sin la participación o complicidad de funcionarios de Hacienda, aduanas, petroleros, elementos de la Marina y más.
¿Cómo es posible que este gobierno no tenga detenidos a quienes articularon este saqueo?
Peor aún: existen señalamientos de que estos recursos financiaron a grupos del narcotráfico.
La pregunta es clara: ¿quiénes se beneficiaron y quiénes los están protegiendo?